El Auditorio Miguel Delibes estaba a rebosar. El socialismo histórico y la socialdemocracia de Zapatero se dieron ayer la mano en un acto multitudinario y emotivo. Incluso en el vestíbulo o foyer simpatizantes del partido seguían los discursos por una gran pantalla.
El acto organizado por el PSOE para conmemorar los 30 años de ayuntamientos democráticos reunió en Valladolid a varias generaciones de alcaldes y ex alcaldes que desde las primeras elecciones municipales de 1979 lucharon por modernizar España y contribuyeron a que Felipe González ganara las generales de 1982.
El presidente del Gobierno reconoció ese esfuerzo y, admitiendo las dificultades de financiación que atraviesan los municipios, anunció una nueva medida para combatir la crisis económica que beneficiará a pequeñas y medianas empresas y a autónomos. Los ayuntamientos van a disponer de 3.000 millones de euros en avales que podrán solicitar al ICO (Instituto de Crédito Oficial) para saldar las deudas contraídas con las empresas que contratan servicios y obras (excluidas las del Plan E).
Es una iniciativa más de la administración del Estado para dotar de mayor liquidez a pymes y autónomos, necesaria en unos momentos de recesión en que los bancos, pese a la gran inyección de dinero aportada por el Gobierno, se resisten a conceder créditos. El presidente de la FEMP y alcalde de Getafe, Pedro Castro, alabó la medida y consideró que cubrirá casi al cien por cien los impagos de todos los municipios.
José Luis Rodríguez Zapatero relató sus impresiones de los ayuntamientos de hace tres décadas. «Calles sin asfaltar, escuelas olvidadas, sin polideportivos ni centros culturales. 30 años después el recuerdo es el de las ciudades vivas, en cambio, en transformación y, 30 años después, hay que decir que España debe mucho a los ayuntamientos y a todos los concejales y asociaciones de vecinos que dejaron su piel por mejorar sus ciudades y pueblos, por su gente». Zapatero no ahorró calificativos y elogios. «Los ayuntamientos son el bastión en defensa de las libertades, de las guerras ilegales, de la lucha contra el terrorismo». Y tuvo un recuerdo especial para los alcaldes y ediles del País Vasco y Navarra «que han defendido la libertad frente a la muerte y la coacción». Y también evocó «la tristeza, el dolor y la rabia», ante el asesinato de Isaías Carrasco. «Ver cómo su hija Sandra ha recogido el testigo, nos anima a seguir luchando para acabar con ETA».
La «incoherencia» del PP
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE acusó al PP de «incoherencia», ya que, según dijo, mientras en su plan anticrisis propone un recorte del gasto público, presidentes autonómicos y alcaldes «lo primero que hacen es pedir dinero al Gobierno». ¿De dónde recortamos?, se preguntó. «¿De la financiación local, de la autonómica o de las prestaciones sociales, más necesarias en estos tiempos en que tantas familias necesitan de ellas? Que los presidentes autonómicos se lo expliquen a Rajoy. Yo pido más coherencia», expuso. Agregó que el Gobierno está desplegando todos sus recursos y medios para combatir el desempleo, aunque matizó que los recursos «no son infinitos».