El escritor leonés
José María Merino ingresa el próximo domingo en la Real Academia Española (RAE) y, aunque está convencido de que los filólogos son los más útiles en esta institución, espera poder aportar «la visión diferente del lenguaje» que tienen los escritores y esa «resonancia poética» que saben ver en las palabras. «Los escritores son un poco francotiradores en la Academia», afirma
Merino, muy ilusionado por ser académico, si bien el trabajar para una institución de tanto prestigio le crea «una cierta responsabilidad y desazón muy placentera».
Pertenecer a la RAE «nunca fue una meta» para él, pero «ha resultado una culminación» en la trayectoria de este gran maestro del cuento en castellano; «uno de esos regalos que te hace la vida», asegura. «Desde niño siento una curiosidad apasionada por el diccionario, donde rebuscaba las palabras que no entendía, y terminé de mayor escribiendo historias con esas palabras», señala Merino, coruñés de nacimiento y leonés de adopción, que el domingo realizará «una reflexión personal» sobre su trabajo en su discurso de ingreso: 'Ficción de verdad'.
El autor partirá de una hipótesis que él cree que es «el primero en defender»: que «la ficción no es un descubrimiento del ser humano, sino que está en nuestra propia naturaleza. El 'homo sapiens' empieza a serlo porque comienza a interpretar el mundo a través de de los cuentos». El nuevo académico explicará también «cómo nace en la imaginación de un escritor» una ficción y, a partir de un cuadro que llamó su atención, intentará inventar una historia y ver los problemas que plantea desarrollarla.
Galardonado con premios como el de la Crítica, el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, el Torrente Ballester y el reciente
Castilla y León de las Letras, que recoge el próximo miércoles, Merino hará en su discurso el tradicional elogio de su antecesor en el sillón 'm', Claudio Guillén.
Tuvo el gusto de hablar con Guillén en algunas ocasiones y lo recuerda como «una persona afable y cercana, que tenía impregnada de una gran cultura histórica y artística su universal sabiduría literaria». Le responderá Luis Mateo Díez, gran amigo suyo y uno de los tres académicos que presentó su candidatura, junto con Álvaro Pombo y Arturo Pérez-Reverte.
Al autor de 'La orilla oscura', 'Los trenes de verano' o 'Cuentos del reino secreto', le gusta el trabajo de los académicos de la Lengua. «Es un poco detectivesco, y tiene también una parte de investigador y casi de antropólogo. En fin, hay una serie de elementos muy seductores», asegura ilusionado
Merino.