Fernando Alonso cierra la gira inaugural de la temporada con más decepción en el cuerpo que optimismo. El quinto puesto de Australia fue un ejercicio de supervivencia por su parte, pero en Malasia el R29 ha quedado retratado. No está en condiciones de pelear con el club del difusor que manda en este arranque. El asturiano, que realizó una espectacular salida impulsado por el Kers, no pudo contar buenas sensaciones al final del día. Cometió un error cuando empezaba a llover y condenó sus posibilidades de puntuar. Acabó undécimo y con un mensaje en el tintero: «No estamos en la línea adecuada. Tenemos mucho que mejorar».
Según la visión de Alonso, buena parte de la temporada se juega el próximo día 14. La Corte de Apelación del Consejo Mundial de la FIA tiene que decidir si los difusores de Brawn, Williams y Toyota son legales o no. Y el sábado ya advirtieron los comisarios de la FIA que se ajustan a la reglamentación.
-¿Está preocupado por los escasos resultados obtenidos?
-¿Preocupado? Bueno, tenemos que analizar muchas cosas y ver dónde estamos realmente. En la Q1 y la Q2 (las dos primeras rondas del sábado), que es donde se ve cómo van las coches, no fuimos rápidos y quedó muy claro. Tenemos que mejorar.
-¿Dar por concluida la carrera era la mejor decisión?.
-Ha sido lo mejor que podían hacer, suspender la carrera, por seguridad y porque ya no había luz, Es una pena por el público que ha venido al circuito, pero ha sido mejor terminar así. Estaba claro de que si llovía nadie sabía lo que podía pasar y así ha sido. Acabó suspendiéndose la carrera y no pudimos coger ni arañar algún puntito. Es una pena porque después de la salida que habíamos hecho las cosas pintaban bien, pero al final quedamos en tierra de nadie.
-En la salida, el KERS parece haber funcionado muy bien.
-Hoy sí, la verdad que sí. Pulsé el botón nada más meter segunda, vi que tenía buena tracción, pude aprovechar los 80 caballos durante toda la recta, gasté los seis segundos en la salida y no me quedó más para el resto de la vuelta, pero mereció la pena porque fue el momento más excitante de la carrera.
-¿El cambio de neumáticos y la entrada a boxes ha sido un poco caótica?
-Tomamos la decisión que creíamos apropiada. Cuando empezó a llover era el momento justo, porque era nuestra primera parada y todos tenían que hacer una segunda, pero aquí siempre que habíamos visto llover era igual, cuando caía la primera gota caía a continuación el mundo entero así que pusimos los neumáticos extremos esperando eso. Y esta ha sido la primera vez que no fue así, primero una gota, después, otra, y no acababa de llover de verdad. Pusimos gasolina hasta el final en esa parada y claro con los neumáticos de lluvias extrema, 95 kilos de gasolina y el asfalto sin mojarse del todo, los destrozamos en pocas vueltas. Íbamos demasiado lentos, entonces paramos a poner mixtos, en ese momento empezó a llover fuerte, entonces tuvimos que volver a parar.... Nos salimos demasiado del guión y empezamos a perder muchas posiciones.
-Y encima tuvo una salida de pista en medio de esa vorágine
-Estaban cayendo bastantes gotas, y cuando llegué a aquella curva estaba demasiado mojado para la velocidad a la que entré y ahí perdimos muchas posiciones, pero todavía quedaba mucha carrera. Faltaba bastante y pensaba que podía recuperar. Pero tampoco sé muy bien donde estaba en ese momento. Estaba detrás de Barrichello, a medio minuto más o menos, eso es seguro, y Barrichello acabó quinto. Así que en el mejor de los casos, con la mitad de puntos que se dan, hubiera sumado uno y medio. Tampoco es que me cambie la vida.
-¿Qué opina sobre el horario de la carrera, justo en plena previsible tormenta?
-No sé, ayer llovió, pero los días atrás, el jueves y el viernes llovió un poco más tarde, así que también fue un poco de mala suerte que cayera esta tormenta. Si hubiéramos corrido a las dos o las tres hubiera pasado lo mismo porque hubo una tormenta también que hizo retrasarse a la GP2. Corriendo a las dos o las cinco, estaba complicado..
-¿Está satisfecho con el rendimiento del R29?
-Hay que analizar muchas cosas de estas dos primeras carreras que nos han servido para ver dónde estamos. Tanto en la Q-1 como en la Q-2, donde realmente se ve la velocidad del coche, no hemos ido lo rápidos que pensábamos. Ahora mismo no estamos en la línea adecuada y por tanto hay que cambiar esta situación. Pensábamos estar entre los cinco primeros y estamos entre el 10 y el 12.
-¿La decisión de acabar la carrera fue consultada a los equipos y los pilotos?
-Con los pilotos que yo hablé decíamos que era imposible. Pero por mucho que los pilotos digamos, es Charlie Withing el que toma las decisiones y no suele preguntar demasiado. A pesar de todo, creo que ha sido el sentido común el que ha reinado.
-¿Y qué espera en China?
-Esperemos que en China las cosas vayan mejor y sea una carrera normal, tengo esperanzas en ello, espero que nos vayan mejor las cosas».