E l creador de los tintos ecológicos con Denominación de Origen Toro Volvoreta y el Buen Amor propone para esta Semana Santa una visita didáctica y original a su bodega y viña, en la localidad de Sanzoles, en Zamora. Para este viticultor la cultura del vino empieza «por conocer a sus creadores, dónde elaboran, dónde están sus viñas y sus uvas». Por eso Alfonso y María lanzan una idea innovadora, «pues no se trata de la vendimia ni de la viña en el mes de julio, cundo está frondosa y verde». Se trata de conocer en directo, y de la mano de los mismos que elaboran sus vinos, esta práctica cultural de la vid. La idea de podar y catar, que así se denomina esta actividad, nace de la necesidad de llevar al visitante a un majuelo para que pueda tocar y pisar el suelo, sentir la temperatura ambiente y darse cuenta de la importancia que tienen estos factores en la calidad del vino. La uva y la viña no están solas en el protagonismo de la cultura vinícola.
María Alonso asegura que, con toda probabilidad, el visitante que se apunte a esta modalidad de enoturismo práctico tendrá la oportunidad de utilizar la tijera de podar y comprobar por sí mismo dónde residen las claves del rendimiento en kilos, los sarmientos, las yemas, la vid en estado puro.
«Después tomaremos unas tapas y cataremos los vinos», dice María, quien reconoce que estas iniciativas son una útil herramienta para fidelizar clientes, profesionales y visitantes. La vendimia, el primer racimo, incluso la brotación, son partes del ciclo vegetativo que son más conocidas. La poda, por la época del año, es una actividad que se realiza con menos testigos.
La propuesta consiste en llamar a la bodega y apuntarse en la primera actividad de cata y poda, que tendrá lugar el sábado 3 de abril. Una vez que se complete el grupo, además de visitar la viña y participar en la demostración de poda, se degustarán productos de la zona y se catarán los vinos. El precio de la actividad es de 20 euros por persona y en función del tipo de grupo se escogerá el horario de mañana o de tarde. Sanzoles es una de las localidades históricas de los vinos toresanos y la patria del Zangarrón (precisamente uno de los nombres de la bodega), célebre personaje que protagoniza en la localidad el popular y ancestral fenómeno de las mascaradas de invierno.