Ni siquiera en la sexta visita a Lemona, el Zamora pudo ganar por primera vez en ese campo. Todo lo contrario. Un postrero y solitario tanto de Gusi, que ya marcó en la primera vuelta en la Ruta de la Plata, dejó sin premio a los de Tomé que, por momentos, fueron superiores pecando de falta de definición para concretar algunas de sus buenas ocasiones.
El Lemona supo defenderse con acierto y aprovechó una de sus escasas opciones ofensivas para consumar un tercer partido consecutivo sin ganar del conjunto rojiblanco. La sexta derrota a domicilio supone un paso atrás para el 'play off'. Un fallo de concentración resultó clave y un excesivo castigo para un Zamora que, al menos, mereció un punto, pero tal y como sucediera la temporada pasada se marchó de vacío de Arlonagusia, donde ningún conjunto ha podido ganar esta campaña.
Tomé sólo introdujo dos cambios en el once titular. César Díaz y Tomás ocuparon las plazas de Iker y el sancionado Domingo. El Zamora salió decidido a por su primer triunfo en Arlonagusia y, así, antes de cumplirse el primer minuto, César Díaz probó fortuna con un chut que se marchó fuera por poco. Con una defensa muy adelantada, ahogó a un Lemona, incapaz de pasar del medio del campo. Agustín y Curro Vacas se hacían fuertes en la parcela central y recogían todos los rechaces.
Ahí empezaban las ofensivas de un cuadro castellano al que le faltaba algo más de mordiente en los metros finales. En el minuto 7, Senel, de volea desde la media luna, dio el segundo aviso de la tarde. El balón era propiedad exclusiva de un ambicioso Zamora que sorprendió a un equipo vizcaíno muy activo habitualmente en los primeros instantes. Su juego raseado, con Berodia muy activo en la media punta, llevaba el nerviosismo a la zaga cementera, aunque no acababa de concretarse en claras ocasiones. César Díaz lo intentó de chilena sin éxito y, después, Curro Vacas probó desde la frontal sin encontrar los tres palos.
A partir de esta opción en el minuto 20, los vizcaínos reaccionaron y con envíos en largo pudieron quitarse de encima el agobio rival. El encuentro se nivelaba en la parcela ancha, no obstante, los anfitriones no tenían las ideas muy claras a la hora de sorprender a un Zamora bien posicionado que ahora buscaba sorprender a la contra, pero sin fruto alguno.
La intensidad del partido fue disminuyendo en una sucesión de faltas. Ninguno de los dos conjuntos dejaba de pelear todas las disputas, pero carecían de mayor profundidad para evitar el empate a cero con el que se llegó al descanso. El arranque del segundo periodo resultó eléctrico. Un mal entendimiento entre Senel y Berodia, ambos libres de marca dentro del área, les hizo desaprovechar una clarísima oportunidad en el 49.
A diferencia del primer periodo, el Lemona no rehusó la pelea y pronto respondió con un peligroso remate de Butrón, que rozó lo justo Gonzalo para mandar a córner. Vizcaínos y zamoranos iban decididos a abrir el marcador, pero ambos eran incapaces de trenzar tres pases seguidos ante la buena presión de ambos oponentes.
El encuentro volvió a ser una sucesión de desplazamientos largos a la espera de un error o un desplome físico de algún equipo, algo improbable a pesar del enorme derroche en Arlonagusia. El Lemona intentaba apretar y hacer retroceder a un Zamora que, por momentos, flaqueaba retrocediendo en cierta manera sus líneas. Tome decidió entonces mover el banquillo y con la entrada de Iker y Koeman intentaba aportar frescura a un ataque que, en todo instante, carecía de pegada.
A falta de ocho minutos para el final llegó el fallo de concentración de la zaga anoche de verde. Aimar Cid encontró un hueco para maniobrar por banda izquierda y, tras adentrarse en el área, se sacó un remate cruzado al que respondió Dani con una excelente intervención. Sin embargo, el rechace arribó a los pies de Gusi, que sólo tuvo que empujar para convertirse así en la bestia negra de los visitantes, que ya anotó el primer gol vizcaíno en el encuentro de la primera vuelta en el Ruta.