El molde se ha roto con la Oncología. Mientras las oposiciones de las demás especialidades han cuidado, en términos generales, consolidar las plazas ocupadas por interinos o contratados en los hospitales y no modificar equipos a la vez que dar respuesta laboral a médicos con ya muchos años en un servicio, en Oncología Sacyl ha sacado ocho plazas en la Oferta Pública de Empleo del 2008 pero no lo ha hecho en los complejos donde ya trabajaban los especialistas sino en zonas de difícil cobertura. Las plazas se han repartido entre Ávila (2), Aranda de Ebro (2), Miranda (2), Ponferrada (1) y Soria (1).
Esta situación ha provocado que, hasta ahora, cinco de los ocho especialistas que han sacado plaza fija tras aprobar la oposición hayan rehusado a elegir destino y optado por quedarse en la plaza que ya ocupaban en sus respectivos hospitales pese a la inseguridad laboral que ello supone.
En Valladolid, dos son del Río Hortega y uno del Clínico. De los otros tres que han realizado la tramitación, según datos de la Sociedad Castellano y Leonesa de Oncología, «al menos dos van a rechazar la oferta y del tercero todavía no se sabe». La Consejería de Sanidad, en cambio, las da por resueltas y destaca que, «de momento, se han cubierto tres de las ocho plazas ofertadas y que el proceso de adjudicación continúa abierto; la oposición fue aprobada por 15 especialistas y, por tanto, se les van a ofertar las plazas restantes a los que estaban del número 9 al 15».
Los médicos han rechazado ocupar una plaza fija con lo que ello significa «para un médico con ya 30 ó 40 años» para poder «conciliar la vida laboral y familiar». «Cuando estás casado, tienes tu vida hecha en una ciudad, tus hijos, el colegio, el trabajo de tu pareja... no puedes irte y empezar de cero», destaca un afectado.
Además, si los oncólogos hubieran ocupado las plazas en propiedad ofertadas fuera «se habría desmantelado la asistencia de hospitales como el Río Hortega o el Clínico». Del primero, «hay dos que han aprobado de un equipo de cinco facultativos y, en el Clínico, de Oncología Médica uno se iría de los tres que hay». La pregunta, destacan tanto los especialistas como el presidente de la sociedad científica, Andrés García Palomo, o el sindicato CSI-CSIF que apoya a este colectivo, es «cómo iba a quedar la asistencia en Valladolid, y en las demás ciudades, si toman posesión de la plaza, dado que está claro que no hay oncólogos en paro». «Entendemos -destaca uno de los médicos- que hubieran sacado un par de plazas para solucionar el problema de Ávila pero consolidar las demás».
«El problema concreto de la provincia abulense no es el lugar, los médicos no tienen problemas con otras ciudades pequeñas como Palencia o Zamora, sino la gestión que allí había, el trato inadecuado que provocó la huida, el poco interés por fidelizar, nunca contrataron a los oncólogos que fueron a hacer sustituciones... hubo falta de previsión», añade un médico.
Los afectados lamentan el tiempo dedicado a preparar una oposición que no daba salida.
El Clínico pierde plantilla
Además, CSIF añade el problema con la Oncología Radioterápica del Clínico donde «habían sacado inicialmente siete plazas y al sólo aprobar seis quitaron una para condicionar el lugar y no dejar elegir». «En el Clínico de los seis especialistas, dos son interinos «pero no van a consolidar plaza y uno de los especialistas se va», destacan estas fuentes sindicales que critican «las amenazas veladas para promover la movilidad a Ávila».