Ha transcurrido un año y medio desde que en septiembre del 2007 se procediera a cerrar los portillos de la Presa de Irueña y de momento, ni gota.
Ni gota de agua almacenada en un embalse cuya capacidad es de 55 hectómetros cúbicos y cuya construcción desde que se aprobaran definitivamente las obras en octubre del año 1996 ha estado sujeta a un proceso constante de demora debido a los recursos presentados por los grupos ecologistas.
Desde la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) se insiste en el hecho de que «el embalse ya está cumpliendo su principal cometido, que es evitar posibles inundaciones en Ciudad Rodrigo». En cualquier caso, el llenado de esta obra que afecta directamente a la comarca de Ciudad Rodrigo no podrá comenzar hasta que no concluyan los trabajos de deforestación a los que habrá que unir, en palabras del alcalde de Fuenteguinaldo, Jesús Vicente, «la construcción de tres viaductos que tienen que estar listos antes de llenarse y que, por cierto, van muy retrasados».
Hasta el momento, se ha efectuado una deforestación parcial del vaso, sobre una superficie de 300 hectáreas; el resto, comenzará a ejecutarse este año con cargo al Plan E del Gobierno y concluirán, como máximo, el primer trimestre del 2010. El primer paso, la licitación de las obras, está dado. A partir de ese momento, podrá ejecutarse el Plan de Llenado del Embalse de acuerdo a lo que indiquen las normas de explotación del mismo.
La inversión prevista para los trabajos de deforestación es de 2,8 millones de euros y supondrá la creación de 75 puestos de trabajo que, en la medida de los posible y siempre que se cumplan las condiciones, serán para desempleados de la zona.
En este sentido, el alcalde de Fuenteguinaldo concreta que «de momento, a este Ayuntamiento nadie le ha solicitado un listado de parados que podrían estar interesados en estos trabajos». El edil afirma que «hasta la fecha sólo cumple uno de los objetivos para los que fue creado: prevenir las avenidas que puedan afectar a Ciudad Rodrigo, ya que la presa se cierra pero, inmediatamente, se vuelve a abrir y actúa como si fuera una presa de agujero». Al mismo tiempo, lamenta que «los pueblos de la zona todavía no tenemos garantizado el suministro de agua porque no está lleno. El riego tampoco será viable porque el día que se efectúe el llenado será por debajo de lo previsto inicialmente, y el tema hidroeléctrico, de momento, está parado».
Restauración hidrológica
De manera paralela, la CHD sigue adelante con los trabajos de restauración hidrológica forestal de la cuenca alta del Águeda. Unas obras que, «van al ritmo previsto» y que cuentan con un presupuesto de 11,7 millones de euros para su finalización a finales del 2012.
En este ejercicio ya se ha ejecutado el 30% de la inversión prevista, 3,1 millones de euros. Estas obras afectan a una superficie de 50.000 hectáreas y están encaminadas a mejorar las masas forestales existentes, el aumento de la superficie arbolada y a la poda y eliminación de restos forestales de cara a la racionalización del uso de los bosques existentes.
Asimismo, se está llevando a cabo un inventario de árboles singulares y de áreas de interés botánico, se están reparando las pesqueras en cauces y creando charcas para la cigüeña negra, se instalarán plataformas nido para el buitre negro y cajas nidos para la avifauna. Además, entre los proyectos previstos está la repoblación de la la zona con especies autóctonas como truchas, perdices y conejos.
El embalse de Irueña ha traído consigo una serie de obras accesorias de las que se beneficiarán siete municipios: Fuenteguinaldo, Robleda, El Bodón, El Sahugo, Peñaparda, Villasrubias y Casillas de Flores y que en la actualidad se encuentran en diferente grado de ejecución. Esos trabajos de acondicionamiento se centran en depuradoras, redes de abastecimiento, piscinas y diferentes cometidas en el Castro de Irueña.