Poco les ha durado la alegría a los tres trabajadores antiguos trabajadores de la extinguida Alfacel -dos hombres y una mujer- que hace cuatro meses reingresaron en la Fábrica de Armas, su primera empresa, después de que el Tribunal Supremo resolviera en una sentencia firme que tenían derecho preferente a volver a su inicial puesto de trabajo.
General Dynamics optó a finales del pasado año por aceptar el reingreso de los tres demandantes a su antiguo puesto, tras la sentencias del Supremo en las que no admitió los recursos de la compañía americana, propietaria de la industria de armamento, contra anteriores resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) favorables a que se cumplieran los acuerdos de derecho preferente de los ex trabajadores de Alfacel a reingresar en la Fábrica de Armas firmados hace doce años.
La sentencia del alto tribunal también establecía que los tres operarios tenían derecho a percibir una indemnización en la cuantía correspondiente a los meses en que debieron prestar sus servicios en la Fábrica de Armas y no lo pudieron hacer, un tiempo que va desde que la empresa formalizó nuevas contrataciones hasta que fueron llamados a trabajar. Esta cantidad, que suma unos 58.000 euros para cada demandante, aún no se les ha entregado.
Sin embargo, cuatro meses después de que comenzaran a trabajar en la industria armamentística, los tres trabajadores han recibido una carta en la que se les comunica que «finalizada la ejecución de la obra para cuya realización fue contratado, daremos por resuelta la relación laboral que le ha vinculado con esta empresa».
La carta de despido ha dejado sin palabras a los afectados, que siempre creyeron que era definitiva su vuelta a la Fábrica de Armas, de donde salieron en 1996 junto con otros 46 trabajadores por un expediente de regulación de empleo (ERE), en el que se estableció que en el caso de que perdieran su nuevo puesto en Alfacel, como así ocurrió tras su quiebra en el 2001, tendrían derecho preferente a volver a su antiguo empleo en el caso de que se realizaran nuevas contrataciones.
La inesperada ruptura de la relación laboral con los tres antiguos empleados de Alfacel se ha producido además coincidiendo con la decisión de General Dynamics de transformar en fijos 22 contratos temporales, una apuesta por el empleo de calidad que, una vez más, y ya van tres, les ha dejado fuera.