Nada hacía prever, hace un mes, que esta temporada que olía a éxito comenzaría a desprender un tufillo a miedo al fracaso apenas iniciado enero. Mendilibar lo ha vivido con preocupación, pero quiere resolverlo con la tranquilidad de quien conoce bien a su plantilla.
-Ha acabado la primera vuelta con 23 puntos, pero con una sensación un tanto amarga.
-Sí, porque el último mes de competición no ha sido bueno, hemos perdido cuatro partidos de Liga, nos han eliminado de la Copa... Si antes de empezar la temporada nos dicen que tendríamos 23 puntos, en el puesto doce y con tanta diferencia sobre el descenso, lo habríamos firmado. Pero viendo cómo íbamos pensábamos que podíamos tener 26, 27 ó 28 puntos, y nos hemos quedado ahí.
-¿Y las causas? Porque eso es lo que no se explica nadie.
-Han sido partidos muy distintos. En Soria jugamos muy bien 80 u 85 minutos y un no sé qué nos hizo perder el partido. El Racing fue un partido más igualado, pero un error te supone perder el partido. En Gijón jugamos muy mal. Y luego este último, que no siendo tan malo, sí han sido muy feos los goles, porque nos los hemos metido nosotros. Es algo que es difícil de entender.
-¿Le falta algo de personalidad al equipo para sobreponerse?
-Nos falta carácter. Somos fuertes como grupo, como equipo, como compañeros. No tenemos muchos jugadores con carácter para que arrastren al resto de la gente.
-¿Hemos ganado calidad y hemos perdido carácter?
-No, tampoco. Lo que pasa es que cuando las cosas van bien somos un equipo bueno, porque sabemos jugar al fútbol. Pero cuando no salen bien las cosas hay jugadores emblemáticos a los que los compañeros miran, y si ese jugador no hace bien las cosas el equipo se viene un pelín abajo.
-¿Cómo consigue que un equipo que el otro día no hace más que dar pases al rival vuelva a ponerse a tono?
-No es cuestión de más trabajo, sino de afianzar a la gente, que somos buenos, que lo hemos demostrado, que no tenemos que tener miedos. Es fácil decirlo. Es más hacer ver al jugador que lo hemos hecho muy bien, que hemos sabido hacerlo bien y que somos el mismo jugador y que no tenemos que tener esos miedos que nos entran en un momento determinado del partido.
-Y le ha faltado con equipos semejantes, porque ha ido a ganar a equipos que están por encima.
-Sí, porque en cuanto nos dejan hemos demostrado que sabemos jugar, cuando nos aprietan un poco más, o no estamos a gusto y perdemos dos o tres balones es cuando perdemos la forma de jugar, nos entran los miedos, distanciamos las líneas y parece que no estamos jugando en equipo. Y al final como no me salen las cosas como equipo vamos a buscarlo individualmente. Y así es muy complicado.
-Han venido muchas caras nuevas que han tenido que acoplarse al equipo y no todos están dando el rendimiento que se esperaba. ¿Cómo ha visto a los nuevos?
-Eso es siempre así. Cuando firmas gente no firmas titulares. Firmas para hacer una buena plantilla. Están jugando más o menos Luis Prieto, Justo Villar, ahora que no está Sergio Asenjo, Canobbio está entrando, Pedro León... Y poco a poco irán entrando los que no estaban si las cosas van y les salen bien, y si no pues a apechugar con los del año pasado.
-Quizás en el centro del campo no está habiendo un relevo, y los dos últimos partidos han sido malos.
-Han sido cuatro partidos los que hemos perdido, y de ellos uno es bueno, en otro hemos competido y dos han sido malos. Y en esos dos han sido Álvaro con Borja, creo, y Álvaro con Vivar. Pero tampoco creo que haya que hacer saltar las alarmas por estos cuatro partidos. Sabemos que es muy difícil estar toda la temporada bien. Y otra cosa es que la gente crea que esto es Jauja, que ya no se va a perder.
-Pero ha hecho daño por lo anímico, por la sensación de que no se habrían ganado los dos últimos partidos ni con cien días jugando.
-Pero somos así, somos un equipo sin término medio. Podemos perder jugando mal, pero si estamos metidos y sin miedos lo perderemos, pero estamos compitiendo. Cuando nos entra el miedo ese que no sé si es a ganar... No es que no queramos, tampoco, pero puede ser algo de eso.
-Da la sensación de que hay jugadores que están pasando un mal momento, como Nano, Ogbeche, Escudero, difíciles de recuperar.
-Cuando no juegas es difícil estar siempre al 100% para salir. Pero yo siempre digo lo mismo. Juegan 11. Hay una plantilla de 25. Los que no juegan tienen que estar preparados. No se puede pedir 'es que estoy entrenando y es el míster el que me tiene que poner'. Cuando te ponga a ti tienes que estar a tope los quince minutos o la media hora que te ponga, no me vale como excusa que no has estado compitiendo. De esa gente que me has dicho hay algunos como Escudero, que ha tenido más opciones al principio. Pero le ha costado la adaptación.
-¿Hay jugadores más desencantados que otros años? Caso de Borja, de Óscar Sánchez.
-Creo que no. A Borja le ha tocado quizás jugar menos que otros años. Cada uno sabe lo que tiene, para qué está. Nosotros no damos falsas expectativas a nadie. Creo que todavía nos tiene que ayudar mucho en este tramo final.
-¿Se considera un cabezota?
-Puedo serlo. Tengo mis ideas. Si tener mis ideas y seguir con mis ideas es ser un cabezota, sí. Pero entonces lo somos casi todos, porque todos tenemos unas ideas.Lo que no voy es a cambiar de idea porque haya tres resultados malos en un momento dado.
-¿Cuándo le empezaría a preocupar el bache?
-No pongo cifras. Me preocupa más el estado de ánimo del equipo. Ni ahora podemos estar tranquilos, porque decir 'si perdemos serían cinco puntos, nos quedarían dos partidos'... Para nada. Porque así se desciende, así bajó el Valladolid.
-Dice que a este equipo le falta carácter y que no tiene término medio. ¿Puede ser la traslación del carácter del entrenador al equipo?
-Puede ser. Soy un entrenador que quiere ir siempre hacia adelante, y hay veces que no se puede. Hay veces que hay que ser tranquilo, pausado y esperar al contrario.