La asamblea de la Hermandad de Penitencia secundó ayer a la directiva al negarse a acatar el decreto del Obispado en el que se les insta a admitir a una mujer que había solicitado su ingreso como cofrade. Tal como explicó el presidente de Las Capas tras la sesión, que se celebró a puerta cerrada, los hermanos comparten el criterio de que la orden de la Diócesis no tienen validez jurídica al no estar firmada por el propio obispo, sino por el vicario judicial. Antonio Martín Alén subrayó que su decisión se fundamenta en las consultas hechas a varios juristas de Derecho Canónico.
El presidente de la hermandad explicó que en la asamblea se había dado lectura a todas las comunicaciones y circulares que se han recibido del Obispado y las que a su vez ha remitido la cofradía a la Diócesis. Remarcó que se había hecho con tranquilidad y «guardando en todo momento las formas», y declaró que, una vez informados, los hermanos mostraron con total libertad su desacuerdo, «tanto con la forma como con el contenido» del decreto, así como con un posterior escrito en el que «se nos llega a amenazar» por el incumplimiento de la orden.
En concreto, el presidente considera amenazante que en el escrito se diga que «serán responsables» del incumplimiento del decreto, y se cita el artículo del Derecho Canónico en el que se establecen las responsabilidades.
Acerca de cuáles son esas responsabilidades, Martín Alén comentó, «es posible que se nos excomulgue, o a lo mejor llegamos a la hoguera».
Asimismo, el presidente incidió en que se sienten discriminados, por cuanto el Obispado «no ha sido tan contundente con otras cofradías» a la hora de requerirles para que admitan como cofrades a las mujeres.
Antonio Martín Alén afirmó que en el futuro podrá entrar en la hermandad esta solicitante, Verónica Pedrero -quien había presentado un recurso ante el Obispado contra la decisión de la cofradía de admitirle- y, además, se dará cabida a todas las mujeres que lo soliciten. De hecho, el responsable de la hermandad declaró la pasada semana que el propio Obispado discrimina al resto de las mujeres al ordenar que se admita a una con nombres y apellidos y no referirse a todas las que puedan solicitar su ingreso.
Sobre cuándo será ese futuro en que se admitan cofrades femeninas, Martín Alén remarcó que «se hará cuando lo determine la asamblea, que es la que decide».