El turrón siempre suele marcar un antes y un después. La mayoría de los mortales notan el efecto del dulce navideño después de las fiestas, unos más y otros menos, pero siempre se nota. No hay milongas que valgan con tabletas bajas en grasa o 'light', que dirían los más puristas. En el fútbol ocurre lo mismo. El turrón es uno de los recursos temporales más utilizados por el circo del balompié. «Schuster no se comerá el turrón», y efectivamente no se lo comió, o al menos no de blanco.
Pero al margen de los entrenadores que tienen en el dulce navideño a uno de sus más peligrosos enemigos, el turrón o la Navidad siempre son una época de análisis debido al parón vacacional. Y en éstas, el destino ha querido que esta temporada, en la Tercera División, Palencia y Aguilar echen el cierre por Navidad con un derbi en La Balastera.
El perdedor del encuentro -en el caso de que haya alguno, todo sea que les dé por empatar- tendrá que comerse el turrón con resignación. Y es que lo peor es tener tiempo para pensar. El ritmo de la Liga apenas deja tiempo para pensar que el Palencia hace apenas quince días se encontraba en una dura situación al sacar un solo punto en tres jornadas. ¿Se imaginan que esa situación se hubiese dado en Navidad? El turrón habría sido indigesto a buen seguro. Sin embargo, las victorias ante Astorga y Santa Marta, con las buenas maneras demostradas ante los charros, han cambiado la tez de los morados. Lagarto, lagarto.
Con el Aguilar paso algo parecido, aunque diferente. Hay que recordar que por mucha Gullón que tenga, no puede compararse con todo un Palencia, que cuenta con casi 600.000 euros de presupuesto.
A los rojiblancos, como a la mayoría de los recién ascendidos, los viajes se les atragantan, aunque sean en la misma provincia y en un derbi en el que todo son buenas maneras y buenos deseos. No podía ser de otra forma, es Navidad. Los aguilarenses han acusado las dos salidas seguidas a Santa Marta y a Ávila, y el comienzo del Angliru de la Tercera con la visita de la Segoviana, la pasada semana. Hoy toca el Palencia, un rival de entidad, de esos con los que gusta jugar, con uno de esos con los que ganar vale doble por su contenido psicológico. ¡Qué importante es una victoria antes de marcharse de vacaciones!
La tranquilidad sería infinita para el Aguilar, que encararía los últimos dos partidos de la primera vuelta con la despreocupación del trabajo bien hecho y la mitad de la permanencia conseguida.
La clave del gol
Los jugadores de ambos equipos son conocedores de la importancia del primer tanto del partido, sobre todo si cae del lado visitante. El gol rojiblanco animaría un partido en el que el guión adelanta que el Palencia llevará la voz cantante, mientras que el Aguilar esperará esa contra milagrosa que permita soñar a los de la Montaña Palentina con un turrón dulce digno de los mejores paladares.
Por el contrario, el tanto morado encarrilaría un encuentro que, a la vista de las estadísticas, tiene un claro color local. El Palencia sólo ha cedido un empate en lo que va de temporada en el Teatro de los Sueños de la Tercera y fue con el Norma, un equipo que ejemplificó a la perfección el 'catenaccio'. Para gustos, los colores, que diría aquél.
Pepe Calvo pierde para el encuentro de hoy a Gorka y Durántez, que se unen a las bajas de Carlos, recuperándose aún de su operación de amigdalitis; de Benjamín y de Mfwimi. El parte médico ha obligado a Calvo a recurrir a Charles para completar la lista.
El Aguilar cuenta con toda la plantilla a excepción de Felipe, que sigue aquejado de sus problemas en el tendón de Aquiles. De ahí que el entrenador aguilarense, Luis Sierra, haya convocado a toda la plantilla para el choque, aunque no se presumen sorpresas en la convocatoria, donde el Aguilar apostará por la velocidad de Chema y Zamora, para la punta de ataque; y por el músculo y la colocación de Gonzalo y Rony, para el centro del campo. La única duda de Sierra podría estar en la incursión de Bruno que lleva dos semanas aquejado de una pubalgia.
Presumiblemente, el último fichaje aguilarense, Germán Cabrera, volverá al lateral derecho en detrimento de Apa, aunque el buen partido del rojiblanco ante los segovianos podría relegar al banquillo al argentino.