La Academia de Artillería despedirá en los próximos días un año provechoso y dará la bienvenida a un 2009 cargado de retos, la mayoría relacionados con la entrada en vigor de la nueva ley de la carrera militar aprobada por el Parlamento español. Así lo anunció ayer el general director del centro militar de estudios, Ricardo Sotomayor, durante el tradicional encuentro con los periodistas locales que la dirección de la Academia mantiene con motivo de las fiestas navideñas. La nueva norma obligará al centro a actualizar los planes de estudio, proceso que dará comienzo a la vuelta de vacaciones con los cursos de integración de la Escala de Oficiales en la Escala Superior.
El general Sotomayor desveló que los cursos-puente duplicarán el número de alumnos de la Academia, pues conllevarán la llegada de cien tenientes y capitanes por curso durante cuatro años para actualizar su formación en Segovia: «Esto supone todo un reto para la Academia, un reto académico y logístico, pues requiere un incremento de profesores, de aulas, etcétera», dijo el director de un centro en el que se están produciendo profundos cambios en pos de la integración, la unificación y la transformación de las enseñanzas impartidas en los diferentes centros dependientes del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), ubicado en Granada.
Hasta la fecha, la Academia ha acogido una serie de jefaturas dedicadas a la investigación, desarrollo, doctrina y preparación en el campo de la Artillería, que dependían directamente del Mando de Doctrina de Granada, pero a partir de enero del 2009 existirá solamente una, denominada Jefatura de Adiestramiento y Doctrina de Artillería, dependiente del general director y responsable del desarrollo de actividades de investigación que permitirán a los artilleros estar a la vanguardia de la técnica, la táctica y el empleo de materiales.
Futuro garantizado
El futuro de la Academia de Artillería en Segovia está, pues, garantizado, entre otras cosas porque, según Sotomayor, alberga actividades que no son fáciles de trasladar. «Hay muchas cosas detrás -manifestó Sotomayor-, por ejemplo los simuladores, por donde están pasando todas las unidades de Artillería del Ejército de Tierra e incluso de Infantería de Marina. Es cierto que en su momento el cierre del campo de tiro de Matabueyes supuso un duro golpe para la forma tradicional de impartir una clase, pero esta cuestión lleva resuelta varios años gracias a los simuladores, que hoy día van más allá de la realidad y facilitan mucho el trabajo».
El director del centro docente militar encargado de la formación y el perfeccionamiento de todos los oficiales y suboficiales de Artillería subrayó que el 2008 ha sido un año «muy bueno» para el arma, pues se ha desarrollado una actividad «muy intensa» en todos los ámbitos. Sotomayor tuvo palabras de recuerdo para el brigada Luis Conde de la Cruz, destinado en la Academia, asesinado por la banda terrorista ETA en Santoña (Cantabria) el pasado 22 de septiembre: «Fue un golpe muy duro para todos nosotros y no le olvidamos», dijo.
475 personas en plantilla
Con una plantilla de 475 militares y civiles, la Academia de Artillería forma cada año aproximadamente a 180 alumnos (el 15% son mujeres) para el ingreso en las diferentes Escalas de Oficiales y la Escala de Suboficiales, además de 320 alumnos (oficiales y suboficiales) de diferentes enseñanzas de perfeccionamiento y un número variable de aspirantes a militares profesionales de Tropa y Marinería (644 aspirantes en el último año).
El general Sotomayor anunció para el próximo viernes el relevo en la Jefatura de Estudios del centro. El coronel Alfredo Sanz Calabria sustituirá al coronel Manuel Vázquez al frente de la misma.