Enrique Díaz Martínez es doctor en Geología, presidente de la Comisión de Patrimonio Geológico de la Sociedad Geológica de España y representante de nuestro país en Progeo, el organismo de la Unión Europea encargado de esta materia. Su informe lo ha realizado a petición de Centaurea y de CC. OO., pero señaló que es «objetivo» porque «lo pida quien lo pida tengo que decir lo que hay (en La Risca) y atenerme a la legislación». Lo que hay, en La Risca comentó, son unos singulares elementos geológicos que, por su «valor intrínseco y científico», debemos conservar para que los conozcan las generaciones venideras. Y la forma de hacerlo es declarar el lugar Monumento Natural e incluirlo en el Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad establecido en la reciente Ley 42/2007.
La principal característica de La Risca es la morfología de encajamiento fluvial como resultado de la incisión en el sustrato de gneis de la zona; es una morfología peculiar porque, subrayó Díaz, «no conocemos la existencia de ninguna garganta, cañón o desfiladero excavado en gneises en la península Ibérica»; es, por tanto, «singular y muy raro» ya que la formación de cañones o desfiladeros suele producirse en las rocas calizas o areniscas. En este caso, destacó el geólogo, el río Moros se ha ido encajando aprovechando las fracturas de la roca típica de la Sierra de Guadarrama.
En La Risca, a su elevado interés científico por sus características geomorfológicas, se añade el relacionado con su tectónica y su estratigrafía, pues el cañón está encajado en un relieve del borde del Sistema Central y situado sobre rocas representativas de la geología local, con detalles raramente visibles en afloramiento en otros lugares, como la propia falla. Así, sus valores son, además de científicos, pedagógicos, culturales e históricos, estéticos y paisajísticos, como recurso ecocultural e incluso turísticos y recreativos (senderismo, escalada, etcétera).
Riesgo de degradación
El informe de Díaz apunta en sus conclusiones que el paraje está en «un elevado riesgo de degradación frente a las obras de infraestructura» y debe protegerse como Lugar de Interés Geológico con la categoría de Monumento Natural para incluirse en el mencionado inventario, un catálogo que se irá elaborando en los próximos años como desarrollo de la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
No obstante, Díaz indicó que la figura de monumento natural existe desde 1989 y las comunidades autónomas han ido desarrollando este tipo de figuras de protección, aplicándolas normalmente al patrimonio biológico. Con esta categoría, La Junta de Castilla y León ya aprobó la declaración de Las Médulas con esta categoría. Y el Gobierno de España tendrá que informar el año próximo a la Unión Europea sobre los pasos que ha dado para la conservación del patrimonio geológico, de acuerdo con las recomendaciones firmadas en Madrid en la reunión del 2004.