El Pevafersa Valladolid no pudo pasar del empate (32-32) en el encuentro que le enfrentaba ante el Balonmano Antequera. El equipo dirigido por Juan Carlos Pastor no logró dar el golpe de gracia a un equipo local aguerrido y peleón, que creyó siempre en sus posibilidades. El conjunto visitante hizo aguas en defensa en la segunda parte y el Antequera logró dar la vuelta al marcador hasta llegar a un incierto final en el que cualquiera de los dos equipos pudo haberse llevado la victoria. Estos finales apretados, que el BM Valladolid parecía había aprendido a solventar, volvieron a suponer un martirio para un equipocuajado de jugadores experimentados.
El conjunto vallisoletano salió sobre la pista malagueña como un ciclón, logrando abrir un hueco en el marcador (1-4, min. 5) que le permitió afrontar el primer tramo del encuentro con cierta tranquilidad. No obstante, pronto despertó el Antequera, que logró reducir la ventaja en el tanteador hasta colocarse a un solo tanto de distancia (4-5, min. 11 y 5-6, min. 12). En el ecuador del primer periodo, el encuentro transcurría por una senda de mayor igualdad, aunque la resolución de los pupilos de Pastor les permitía marchar por delante. A cinco minutos del descanso, el Pevafersa volvió a respirar, distanciándose sensiblemente en el marcador (11-14). Esto provocó que rápidamente volvieran a encenderse las alarmas en el Antequera, que buscó de nuevo la reacción (13-15, min. 28). Al final, un tanto desde los siete metros con el tiempo cumplido de Havard Tvedten sitúa el marcador con un esperanzador 15-17 a favor del cuadro castellano leonés.
El Antequera comenzó con mucha fortaleza el segundo acto y colocó el empate en el marcador (17-17) cuando apenas se había disputado un minuto de juego. El equipo vallisoletano perdió consistencia defensiva y dio alas a los malagueños . El Pevafersa Valladolid trató de volver a llevar la iniciativa, pero el partido estaba tomando un cariz ciertamente complicado y los de Pastor no lograban imponer sobre la pista su teórica superioridad (23-23, min. 42). Los locales siguieron mejorando sus prestaciones y lograron ponerse por primera vez por delante en el encuentro tras un tanto de Trivundza (24-23).
El equipo de Pastor se vio obligado a asumir un cambio de papel obligado por un Antequera que ahora jugaba más cómodo con el marcador a favor (27-25, min. 49). Con todo, los de Pastor abrieron brecha a dos minutos de final (29-31) que parecía decidir el partido.
Los últimos instantes fueron de infarto, el Antequera logró la igualada (32-32) a treinta segundos para la conclusión y el conjunto visitante tuvo en sus manos el triunfo en la última jugada, aunque el equipo malagueño defendió con uñas y dientes el empate. La última posesión, con cuatro segundos en el electrónico fue una fiel muestra de la incapacidad e improvisación del BM Valladolid en los momentos claves. Ni siquiera lanzó.