Pedro Escudero Álvarez es el socio cofundador de la empresa que hoy se conoce como Manasul Internacional que trabaja la fitoterapia más moderna del mercado. Su labor al frente de este referente internacional de las plantas medicinales ha llevado a Escudero a conseguir el premio como Empresario Leonés de Año que concede la Fele. Incansable trabajador, su último logro ha sido la generación del nuevo laboratorio Bio3, ubicado en el Parque Industrial del Bierzo, en Ponferrada en el que ha invertido ocho millones de euros para poner en marcha una nueva línea de envasados ecológicos con una producción superior al millón de unidades.
-¿Qué siente al conseguir el galardón?
-Es ilusionante verme felicitado por personas que lo hacen con todo le sentimiento. Lo agradezco mucho. ¿Qué se siente con los triunfos? Lo único que siente es un gran agradecimiento a la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) por haberme nombrado su empresario del año. ¿Méritos? no tengo ninguno, más que ser un empresario que llevo muchos años trabajando con mucha dedicación, cariño y esfuerzo en una actividad relacionada con las plantas medicinales.
-¿Cómo surge la idea de Manasul?
-Surge hace muchos años. Es un proyecto que se pone en marcha en 1965 con otro socio y con la visión de comercializar las plantas autóctonas de nuestra zona. Yo procedo de una zona de montaña cercana a Villablino, Salientes, donde hay mucha flora y muchas plantas que tienen una utilidad medicinal importante. La idea fue aquella: poner en valor unos productos que se recolectaban en el campo y que entonces no se comercializaban de una forma organizada. El nombre que se le puso a la compañía cuando nació fue el de La Leonesa, precisamente como origen de las plantas que comercializaba.
-¿Cuál ha sido el momento más dulce al frente de la empresa? ¿Y el más duro?
-Disgustos siempre hay, siempre hay preocupaciones. El momento más dulce fue la creación, de forma personal, sin socios externos, de lo que es hoy mi gran proyecto: Bio3.
-¿En qué consiste Bio3?
-Recoge toda mi trayectoria empresarial, mi experiencia en el campo de las plantas medicinales, a la que se han sumado las nuevas tecnologías. El nuevo desarrollo, los nuevos métodos e instrumentales nos han permitido el conocimiento de muchos principios activos, ingredientes medicinales de las plantas que antes no conocíamos. Supone la incorporación de un laboratorio nuevo, específico para la elaboración de esta serie de productos que se venden en todo el mundo. Es un proyecto ilusionante y para mí, mi gran proyecto empresarial
-Renovarse o morir.
-Sin ninguna duda. Estamos en un mundo enormemente competitivo y avanzar, modernizarse y obtener ventajas competitivas resulta necesario, si no, como nadie está parado, la competencia nos arrolla y nos saca del mercado.
Otros mercados
-¿Es fácil la expansión a otros mercados?
-Los mercados externos siempre son complejos. Lo primero por la distancia. Lo segundo, porque esta distancia trae unos costes importantes. Pero si realmente se quiere desarrollar un mercado hay que implantarse en él y acercarse al distribuidor y a los consumidores, al punto de destino donde el producto se va a comercializar. Hoy si la distribución no es eficiente, no estás próximo a las cadenas, no les puedes proporcionar a las farmacias el producto con rapidez tampoco tienes ninguna posibilidad.
-180 trabajadores, 15 millones de euros, 42.000 farmacias a las que distribuir productos. ¿Pensaba en estas cifras cuando arrancó su aventura empresarial?
-Para mí entonces eran inimaginables. El proyecto que se puso en marcha entonces era elemental, para comercializar plantas de forma autóctona, y hoy elaboramos productos con plantas que vienen de diversos países de todo el mundo. El proyecto no tiene nada que ver. Han transcurrido cincuenta años y es mucho tiempo. Ha dado esta posibilidad de avanzar y evolucionar. Las cifras que hoy mencionamos son razonables y nuestro objetivo es que estas cantidades vayan mejorando. Nuestra intención y nuestra necesidad.
-¿Le queda algún proyecto en el tintero que quiera llevar adelante?
-Yo no tengo ya ninguna obligación de poner en marcha ningún proyecto más. He cumplido con la sociedad y con el tema empresarial y he logrado la satisfacción plena de lo que un empresario se marca como objetivo. Tenemos un proyecto importante de cara a un futuro de dos o tres años en el que ya estamos empezando a hacer cosas y que yo pienso pasar a la nueva generación de mi rama familiar que ya se ha incorporado a la empresa.
-¿También centrado en este ámbito empresarial?
-También centrado en la fitoterapia, en las plantas medicinales, y orientado al cuidado de la salud y de la estética, siempre con un carácter preventivo y para tratar patologías leves.