La revolución de Internet mira a la industria editorial. La posibilidad de descargarse obras completas a un sólo golpe de ratón es ya una amplia realidad gracias a la herramienta de búsqueda de libros de Google. Un espacio en el que el español representa un papel secundario, con sólo el 5% de la oferta. Luis Collado, responsable de libros del buscador más usado, cree que el crecimiento será progresivo.
-¿Qué es la búsqueda de libros de Google?
-Se trata de una idea que surgió al margen de escritores y editores y que ha acabado por contar necesariamente con ellos. Incorpora un sistema de búsqueda para organizar la información de todo el mundo sobre los libros de forma que esté mucho más al alcance y sea más fácil conocer un libro que puede presentar dificultades por estar descatalogado o sólo accesible en determinadas bibliotecas.
-¿A cuántos libros se pueden ya acceder desde este buscador?
-Actualmente hay siete millones de libros que se pueden buscar y encontrar a través de nuestro sistema. Libros digitalizados que se pueden leer, descargar o imprimir.
-¿Cuál es el principal avance?
-Lo importante es un cambio de concepto total en la búsqueda, porque no se busca sólo el título o el autor. Cualquier búsqueda aparece reflejada en toda su extensión. Por ejemplo, si digo que busco un libro sobre el 'Paleolítico en Castilla y León', no sólo aparece ese libro en concreto, sino también queda reflejado que en otro libro en la página 193 viene una referencia a ese asunto.
-¿Qué papel tienen las publicaciones en español en este sistema?
-La búsqueda de libros en español en Google supone ya una cuarta parte del total. Sin embargo, los libros digitalizados que ofrecemos no alcanzan el 5%. Hay un problema entre la oferta y la demanda del español en Internet.
-¿Cuáles son las principales búsquedas de libros en Google?
-Hay todo tipo de temáticas, no hay una pauta que destaque. Hay muchas de literatura pero también de libros científicos, de consulta o auténticas rarezas.
-Esto hará que no se digitalicen los libros, sino que se escriban pensando ya para la Red?
-Los usuarios tendrán que definir esa cuestión. Para mí, tocar un libro un domingo por la tarde y pasar sus páginas no lo cambio por nada, pero seguramente mi hijo estudiará y leerá libros sólo en Internet.
-¿Cuál es la posición del español en el ciberespacio?
-Hay cierta descompensación porque encontramos a mucha más gente buscando contenidos en Internet en español que gente haciendo cosas para incorporar contenidos. Y eso tiene que hacer reflexionar en muchos ámbitos, porque demuestra que muchas personas lo consideran muy útil.
-¿Qué posibilidades puede ofrecer Internet a la enseñanza del español y a su difusión?
-Enormes. Lo importante es que Internet ha roto totalmente con el panorama anterior. Cualquier persona en el lugar más remoto y con una línea de teléfono puede hacer cualquier tipo de cosa para la que antes necesitaba desplazarse. Eso tiene también una potencia muy grande para la difusión del español y para el aprendizaje.