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47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Valladolid

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El proyecto deja pendiente la instalación de las líneas para la alta velocidad hasta que se decida la salida norte de esta infraestructura en dirección a Palencia y Burgos

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La nave principal del taller ferroviario ocupará siete veces la Plaza Mayor
Obras de colocación de la plataforma de la futura vía de ancho ibérico junto a la carretera de Arcas Reales, que cruzará mediante un viaducto./ RAMÓN GÓMEZ
El futuro Taller Central de Reparaciones de la operadora ferroviaria Renfe de Valladolid ocupará una superficie de 71.000 metros cuadrados y se convertirá en una de las mayores instalaciones fabriles cubiertas en una única nave. La superficie cubierta será tan grande como siete veces la Plaza Mayor de Valladolid, que tiene casi una hectárea de superficie. En el interior de esta única nave, que se dividirá con módulos de forma que podrá dedicarse más o menos espacio a cada una de las actividades que se desarrollen, podrían instalarse siete campos de fútbol de tamaño reglamentario.
El proyecto prevé las dependencias ferroviarias más modernas de Europa, pero que nacerán sin conexión a las líneas de alta velocidad con vías de ancho internacional o UIC, una circunstancia que impedirá de momento que se lleven a cabo en el futuro TCR vallisoletano las tareas de mantenimiento de los trenes de Alta Velocidad Española (Ave) hasta que no se resuelva y construya la salida norte de alta velocidad en dirección a Palencia y Burgos.
Las pujas para optar a la construcción del complejo ferroviario que se situará al este de la capital vallisoletana se abrirán el 18 de diciembre próximo por la sociedad convocante Valladolid Alta Velocidad 2003, una entidad participada al 50% por el Ministerio de Fomento a través de sus empresas Renfe y Adif, mientras que el Ayuntamiento de Valladolid aporta otro 25% y la Junta de Castilla y León el 25% restante.
El nuevo complejo no tendrá por ahora acceso a la alta velocidad. Esta circunstancia se especifica en los pliegos de condiciones técnicas bajo los que se ha convocado el concurso que indican que, dado que todavía no se conoce la solución para la salida norte de la ciudad, a través de la cual llegará hasta el taller la línea de ancho internacional, el proyecto que se levante contempla la instalación de las plataformas para seis vías de ancho UIC a través de la entrada norte del complejo. Pero se especifica que no se instalarán las vías ni la estructura de electrificación, ya que este acceso permanecerá pendiente de construcción hasta que se decida la salida norte de la ciudad, algo que formará parte del proyecto de soterramiento de las líneas y de su extensión en dirección a Palencia y Burgos a través de la nueva Red Arterial Ferroviaria (RAF) para Valladolid.
La parcela destinada al TCR cuenta con 18 hectáreas y su espacio central lo ocupa una nave con unas dimensiones totales de 420 metros de largo por 171 metros de ancho, lo que genera un gran espacio cubierto único, con separaciones modulares.
Dentro de este gran espacio se llevarán a cabo las labores de mantenimiento de primer y segundo nivel, además de las revisiones completas o radicales que suponen desmontar por completo los trenes y el proceso de fabricación de coches. En esta área se ubicará además rodaje y reparación de bogies junto con las secciones productivas destinadas a la reparación de los diferentes elementos como motores, equipos de aire e interiores. También está en este mismo lugar el almacén de componentes robotizado y las oficinas y vestuarios.
Adosadas a la nave principal hay otras tres de menor tamaño. La mayor de todas se destina a las revisiones predictivas y su longitud alcanza los 240 metros, de forma que puede albergar en su interior un tren de pasajeros completo. Las otras dos son de menor longitud y se corresponden con los departamentos de pintura y el más exterior, el foso de reparaciones menores y engrase. El complejo ferroviario del páramo de San Isidro prevé además nuevas instalaciones para el Centro Tecnológico de la Vía (CTV) y una nueva fábrica para Redalsa, la empresa mixta dedicada a la producción y reparación de raíles.
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