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47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Valladolid

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El montaje de coches de la nueva flota ferroviaria ocupará en el año próximo a casi el 35% de los 600 empleados en el centro vallisoletano

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Las más que sesquicentenarias instalaciones ferroviarias de la capital vallisoletana mantienen su ritmo de actividad sin que por el momento la crisis financiera y económica que las rodea haya penetrado en ellas. El Taller Central de Reparaciones (TCR) de Valladolid de la empresa Renfe Operadora trabaja en la entrega de los pedidos de la nueva flota de trenes con la que la empresa pública piensa dotarse para convertirse en el año 2010 en la firma ferroviaria con los trenes más modernos del mundo. Los trabajadores de las dependencias abiertas junto a la estación de Campo Grande, en el barrio de las Delicias, colaboran desde hace años en este rejuvenecimiento y sus empleados, especializados desde hace más de cien años en la reparación de los convoyes, también se forman en la actualidad en la construcción de coches y en la aplicación de las nuevas tecnologías del siglo XXI.
El TCR vallisoletano es además el más experto en la fabricación de nuevos modelos, ya que ha sido capaz de finalizar dos proyectos completos: la fabricación de 20 coches para la serie S-104 de alta velocidad de Alstom y CAF y los 52 coches montados para los trenes más sofisticados de la flota de Renfe, los S-103 de Renfe que corren por las líneas de alta velocidad de Sevilla, Málaga y Barcelona.
La construcción se ha convertido en una tarea más de unas dependencias que en los años ochenta y noventa del siglo pasado se especializaron en la gran reparación y puesta de nuevo en servicio de viejos modelos de Renfe para su venta a otros países, sobre todo en Sudamérica y que se ocupan también del mantenimiento de automotores diésel.
Los recientes encargos corresponden al gran pedido que la operadora pública suscribió con las principales constructoras de ferrocarriles para dotarse de un material móvil más acorde con los planes para potenciar el ferrocarri como un medio de transporte adecuado para reducir la contaminación. Así, en el TCR se llevarán a cabo cinco proyectos de construcción de nuevos trenes, tres de ellos destinados a los servicios de cercanías y los dos restantes para Media Distancia, tanto por vías de ancho ibérico como de ancho internacional o UIC.
Cercanías
Las instalaciones ferroviarias instaladas junto al Paseo de Farnesio producen en la actualidad cuarenta coches, uno por cada composición, del tren Civia III para la empresa Constructora Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) y otro de 42 coches, también uno por tren, del mismo modelo para la firma Alstom. Del primero se han entregado hasta la fecha 15 cajas ya finalizadas y del segundo 12.
En estos momentos también se hallan ya en proceso de fabricación los otros dos proyectos de Media Distancia. Por un lado se montan 28 coches (uno por cada composición del pedido total) del modelo S-121 para CAF. La fabricación de este tren resulta más compleja porque es un modelo eléctrico de ancho variable para el producto Renfe Avant. Este tren será utilizado como lanzadera en la línea Madrid-Segovia-Valladolid a partir del 1 de enero próximo. El otro pedido son 43 coches para el pedido de 50 trenes de Renfe del nuevo modelo diésel de media distancia de la serie S-599 que la empresa ha encargado a CAF. Estos últimos trabajos se prolongarán hasta el año 2011. Se prevé además un nuevo acuerdo con CAF y Alstom para participar en la fabricación de otros 82 coches de la serie Civia IV.
Para cumplir con los pedidos, personal de Renfe se desplaza a las empresas donde se fabrican las primeras unidades. Después, ese aprendizaje se traslada al TCR para que puedan aplicarlo todos los trabajadores encargados de cada una de las líneas de fabricación. Desde la puesta en marcha de este modelo de trabajo, el nivel de exigencia de calidad ha sido cada vez mayor.
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