Dieciséis localidades -trece de Segovia y tres de Valladolid- esperan con impaciencia la construcción de la Vía Verde del Eresma, proyecto que ha de proporcionarlos vida y dinamismo económico. Hay muchas expectativas puestas en este sendero que está llamado a reemplazar a la desaparecida vía férrea que durante más de cien años unió la ciudad del Acueducto con Medina del Campo. Todavía no hay plazos concretos de ejecución porque previamente han de cumplimentarse una serie de trámites que empezarán por la cesión de la vía por parte del Adif -el ente Administrador de infraestructuras ferroviarias-, pero sí existe el proyecto, y lo que es más importante, la firme voluntad del Ministerio de Medio Ambiente de llevarlo a cabo. En ello está el llamado Consorcio Vía Verde del Eresma, integrado por la Diputación Provincial, los ayuntamientos de Segovia y Olmedo, y los proder Aidescom, de Santa María la Real de Nieva, y Ruta del Mudéjar, de Olmedo (Valladolid).
La Fundación de los Ferrocarriles Españoles ha sido la encargada de redactar el proyecto de la vía, y el Consorcio lo dio ayer a conocer en los salones de la Diputación Provincial. El documento prevé el acondicionamiento para usos ecoturísticos (cicloturismo y senderismo) del trazado del ferrocarril comprendido entre Segovia y Olmedo. Se creará así un itinerario de interés social que servirá como eje vertebrador del territorio que cruza y como elemento promotor del desarrollo rural sostenible, pues facilitará la conexión entre los núcleos rurales próximos a la traza. La fórmula es ideal, y según recordó ayer el presidente de la Diputación Provincial, Javier Santamaría, ha dado excelentes resultados en otras provincias españolas.
La futura vía verde tendrá 70,6 kilómetros de longitud. El proyecto sitúa el comienzo en Olmedo, pero para los segovianos partirá de Segovia. Concretamente, atravesará los términos de Segovia, Valverde del Majano, Hontanares de Eresma, Valseca, Los Huertos, Yanguas de Eresma, Armuña, Santa María la Real de Nieva, Ortigosa de Pestaño, Nieva, Nava de la Asunción y Coca, en la provincia segoviana; y de Fuente Olmedo, Aguasal y Olmedo, en la de Valladolid.
El itinerario dispondrá de una tipología superficial mixta, con un lateral asfaltado apto para la circulación de bicicletas y un lateral en tierra para paseo a pie. El segmento asfaltado medirá 2,5 metros de ancho y el destinado a la práctica del senderismo, un metro. Esta distinción tiene como objetivo evitar interferencias entre ambos tráficos y garantizar la seguridad de los usuarios.
El proyecto, diseñado por el ingeniero Javier Martín Fernández, prevé también la construcción de quince áreas de descanso y cinco miradores, aprovechando las estaciones o zonas de ensanchamiento del trazado de la Vía Verde que reúnen condiciones. Esos puntos de descanso contarán con aparcabicis, paneles informativos sobre el entorno, bancos o mesas y contenedores para residuos. Los miradores vendrán dados por las bellísimas panorámicas que ofrecen determinados lugares.
Presupuesto y plazos
La construcción de la Vía Verde del Eresma -así se llamará- posee un presupuesto global de 3,4 millones de euros. Quizá lo más costoso sea restablecer la continuidad del trazado en aquellos puntos donde éste se ha perdido, en la mayoría de los casos por la construcción de la línea de alta velocidad, que corta a determinadas alturas la vieja línea férrea de Medina.
Los impulsores del proyecto no quisieron adelantar plazos de ejecución, porque media una tramitación burocrática que lleva su tiempo. No obstante, una fecha «razonable» para la puesta en servicio podría ser el año 2010. «Lo importante es que existe voluntad por parte del Ministerio de Medio Ambiente, y también recursos. Los plazos no deben demorarse más de lo necesario», subrayó Javier Santamaría.