Un grupo de enfermos de cáncer y familiares de afectados por la dolencia acudieron en la jornada de ayer al Hospital de Nuestra Señora de Sonsoles de Ávila para manifestar su descontento ante la situación que están viviendo estos días por la falta de oncólogos, que obliga a trasladar a los enfermos a Salamanca en taxis, ambulancias o coches particulares.
Alrededor de una veintena de personas acudieron al área de administración del centro donde se encuentra el despacho de la gerente, donde estaba previsto que el delegado de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Sánchez, diera una rueda de prensa sobre otro asunto. Allí desplegaron una pancarta en la que se podía leer 'Oncología, solución ya'. Otra de similares característica fue extendida en la entrada de urgencias del hospital, de donde salieron los enfermeros y los celadores que acuden a Salamanca con los enfermos de Ávila.
Enfermos terminales
Los enfermos explicaron que «es necesario que se dé una solución al problema de forma urgente», temen que su salud «se debilite por los traslados que deben realizar a Salamanca» y que durante el viaje se sientan mal y no puedan ser atendidos. Otra de las preguntas que plantean es que «si no hay oncólogos ¿A quién se dirigirán en Ávila si necesitan una atención de urgencia entre tratamiento y tratamiento?». Explican que algunos enfermos aún se pueden defender pero otros de los que acuden a Salamanca están en fase terminal de la enfermedad.
Aseguran que durante estos primeros días en los que están viajando a Salamanca algunos enfermos, entre los viajes y la espera para ser atendidos, «han estado fuera de casa hasta doce horas». La situación que están viviendo «es un serio revés para su enfermedad, ya que es fundamental el vínculo afectivo y de confianza entre médico, personal sanitario y enfermo», indica Juan Sastre, uno de los enfermos afectados.
Para los familiares que les acompañan en los tratamientos esta situación también supone un sobreesfuerzo porque han de ausentarse durante más tiempo de sus trabajos. Según, María Ángeles Amo, familiar de un enfermo, «Ávila es la única capital de provincia de España que no tiene servicio de oncología». Juan Sastre sospecha que «el hospital debe realizar una mala gestión puesto que todos los oncólogos que vienen a Ávila, ser acaban yendo» y explica que el último oncólogo, que fue cesado el pasado miércoles, «llegaba a recibir a 30 pacientes al día».
El delegado de la Junta, José Francisco Sánchez, que recibió en el despacho de la gerente, Nuria López, a una representación de los enfermos y sus familiares, explicó a los medios de comunicación que «lamenta» la situación y expresó su «solidaridad», y que están «intentando solucionarlo».
Tras el encuentro con los medios el delegado de la Junta se reunió con los pacientes. Después de unos momentos de tensión en los que los pacientes exigían que el delegado saliera del despacho, los afectados accedieron a la sala donde Sánchez escuchó las situaciones personales que vive cada familia y su solicitud de que el problema se solvente en un periodo máximo de 15 días, puesto que el estrés que la situación produce en los pacientes está haciendo que su salud empeore. El delegado, según una de las asistentes a la reunión, se comprometió a dar una respuesta al problema en 48 horas.