El proyecto museológico encargado al director del Museo Provincial, Alonso Zamora, estará redactado dentro de unos meses, a primeros del 2009. Después habrá tiempo para elaborar el museográfico antes de que concluya la rehabilitación. Y luego habrá que llevarlo a cabo, pero eso dependerá de los compromisos políticos para financiarlo.
El alcalde cree que no habrá dificultad para lograrlo, aunque «hay que implicar a todo el mundo, a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, al Ministerio de Cultura, a la Consejería de Cultura de la Junta, prácticamente a todo el mundo». Arahuetes destacó que «es un proyecto no de una ciudad sino de toda la comunidad autónoma y no puede dejarse únicamente en manos del Ayuntamiento, no porque no seamos capaces sino porque queremos implicar a todas las instituciones y eso es lo que dará grandeza a la rehabilitación».
El compromiso de Alonso Zamora es entregar el proyecto de museología -los recorridos, el uso de cada habitación, dónde poner las vitrinas, etcétera- seis meses después de que acaben las actuaciones arqueológicas, pero asegura que será antes. Después llegará la fase de museografía, la de los textos concretos, de los contenidos de cada vitrina y espacio, el índice general.
Recorrido
La idea que está redactando Zamora es la de un recorrido sin bucles desde que entren hasta que salgan los visitantes. Y entrarán a una primera zona de audiovisuales; después pasarán a otra donde se explicará el edificio, con planos y fotografías de las obras hasta la última restauración. Más adelante se describirá cómo llegaba el metal, cómo se trabajaba; será en la sala grande, la de máquinas, donde se reproducirán las que se han utilizado para la acuñación de monedas, desde la que se hacía a martillo hasta la actual -«hay que buscar maquinaria, reconstruirla, buscar dinero, proceso bastante complejo y largo», indicó Zamora-, pero una vez que esté instalada, los visitantes verán las máquinas y a continuación «una selección de lo que se fabricó en Segovia, cómo eran esas monedas, lo que valían», pues «realmente es un museo de la acuñación en el que la parte esencial será mostrar cómo se movía la maquinaria por energía hidráulica».
El ambiente general ya está siendo recreado. La cubierta reproduce la estructura de cerchas de madera diseñada por Herrera, de las que se han conservado tres originales, «y hay parte de la maquinaria, clavos, forjas, habrá que sacar la turbina que está todavía debajo...». Y estarán los tres sistemas de acuñación, la maquinaria original hidráulica de ruedas, que habrá que reconstruir e instalar -se han encontrado en los muros los testigos de los ejes de las ruedas -; la de prensa de volante introducida en la reforma de Sabatini del siglo XVIII, y la de prensas automáticas instaladas en 1866 que eliminó los sistemas hidráulicos y de volante.