Luis Ángel Puente, de 39 años, murió cuando trataba de rescatar a tres piragüistas que habían caído a las aguas del Duero mientras practicaban deporte en un tramo del río en el término de Villaralbo. El bombero se había desplazado con su equipo a las 18.40 horas de ayer, inmediatamente después de que se recibiera el aviso en el servicio de emergencias del 112 que comunicaba que los deportistas se habían caído al río y y les resultaba imposible salir.
Los bomberos trataron de ayudar a los accidentados desde la lancha, pero la fuerte corriente les impedía el rescate, de foma que decidieron meterse en el agua amarrados con cuerdas. Tal como indicaron fuentes de la Guardia Civil que también estuvieron en la zona durante el salvamento, el gran esfuerzo durante largo tiempo en el agua luchando con la corriente pudo haber provocado que se quedara sin fuerzas y se ahogara. La autopsia determinará las causas de la muerte.
La zona en la que se produjo el accidente está próxima a una presa, de ahí la corriente y el que los piragüistas quedaran atrapados en medio de la fuerza del agua y que tampoco se pudiera maniobrar con la lancha.
Pese a ello, los deportistas, que practicaban con un monitor, fueron rescatados y trasladados al Hospital Virgen de la Concha, después de ser atendidos en el lugar por los servicios sanitarios que se trasladaron con una UVI móvil. Se trata de J. A. P. F., de 22 años; J. L. M. M., de 15 años, y H. M. M., de 15 años. Pertenecen al Club Fluvial de Villaralbo. Todos ellos están fuera de peligro.
La muerte de Luis Ángel Puente causó honda impresión en los compañeros que acudieron con él al rescate y en el resto de los miembros del parque. Familiares y amigos se fueron acercando a la zona a medida que conocieron los hechos y la Agencia de Protección Civil movilizó un equipo de atención psicológica a los allegados y compañeros del bombero fallecido.
Los momentos más delicados se produjero cuando hubo que comunicar la muerte a su esposa, que se encontraba en la calle con sus dos hijos, y se tardó mucho tiempo en localizarla. A su domicilio se desplazaron también equipos de atención psicológica para ayudarle a asumir lo sucedido.
Luis Ángel Puente tenía dos niños, de seis y cuatro años. El bombero llevaba once años en el parque y tenía experiencia en rescates. Sus compañeros aseguran que era un profesional prudente y no se arriesgaba ni ponía en riego a nadie, sino que tomaba las medidas de seguridad necesarias. De hecho, fue fundador del grupo especial de bomberos de Castilla y León, Gebcyl.
Hasta el Clínico, donde fue trasladado el cuerpo, acudieron durante toda la noche compañeros del parque de bomberos, así como la alcaldesa, Rosa Valdeón, y otros miembros de la Corporación municipal. Numerosos piragüistas también muy afectados por lo ocurrido se desplazaron también a acompañar a allegados y familiares.