La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) recurrirá antes del próximo día 24 la sentencia del Tribunal Supremo que exime a la Iglesia de cancelar los datos personales registrados en los libros de bautismo. En rueda de prensa ayer en Madrid, el director de la Agencia, Artemi Rallo, anunció que esta institución presentará un «incidente de nulidad de actuaciones» ante el Tribunal Supremo contra esa sentencia, por considerar que se está vulnerando el derecho de las personas a proteger sus datos personales.
En caso de no prosperar este trámite, el siguiente paso de la Agencia -que lo que estipula no es la destrucción del documento sino una anotación marginal en la partida bautismal dándose con ello garantía de que no serán facilitadoslos datos- será interponer un recurso ante el Constitucional.
El Supremo anuló recientemente la sentencia de la Audiencia Nacional que consideraba los libros de bautismo ficheros de datos en los que se podían añadir anotaciones de cancelaciones de inscripción en la Iglesia católica, admitiendo el recurso que interpuso el Arzobispado de Valencia.
La sentencia del Supremo declaró también nula, por no ser ajustada a derecho, una resolución de la Agencia Española de Protección de Datos de 23 de mayo del 2006 que obligaba al Arzobispado de Valencia a anotar en el libro de bautismo la solicitud de cancelación de dicha inscripción cuando así lo pidiera una persona.
La AEPD, que «no entra en el debate del concepto de apostasía», sino en el derecho a la protección de datos personales, según ha afirmado Rallo, se ha dirigido al fiscal general del Estado y al Defensor del Pueblo para solicitarles la interposición de un recurso de amparo ante el Constitucional.
Según Rallo, con la sentencia del Supremo se ve vulnerada la configuración del derecho fundamental a la protección de datos como consecuencia, entre otros motivos, de una interpretación «errónea» del concepto de «fichero». Considera que un libro de bautismo es un conjunto organizado de datos conforme a un criterio determinado, que es el de la fecha de bautismo, que permite la identificación. En la partida bautismal se incluyen «abundantes datos personales», no sólo del bautizado, y se incorpora además información «especialmente» protegida, como es la «de creencias», advierte Rallo.