Federico García Velázquez de Castro, de 62 años, ha perdido su brazo izquierdo tras infectarse de la bacteria 'comecarne' cuando apagaba un incendio en el vertedero de Camporrobles (Valencia). En estos momentos se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de Requena porque, además de haber provocado la amputación de su brazo, la bacteria liberó unas toxinas en la sangre que han afectado a sus pulmones, que se han encharcado. También ha sufrido un amago de infarto.
Todo sucedió el 13 de septiembre, cuando acudió junto a varios compañeros de la brigada de Villagordo del Cabriel a sofocar un incendio en un vertedero. Lo que a simple vista podría ser una labor sin peligro acabó en drama al hacerse una herida en la mano izquierda mientras trabajaba con una de las mangueras, que le golpeó en la extremidad al escapársele de las manos debido a la presión del agua.
Aquella noche el afectado ya la pasó con fuertes dolores, por lo que decidió ir al médico al día siguiente al comprobar que la hinchazón de su mano iba en aumento. Desde el centro de salud donde fue atendido lo derivaron al hospital, donde entró en el quirófano para operarle de urgencia, ya que le fue detectada una fuerte infección provocada por la 'streptococcus pyogenes', más conocida como bacteria 'comecarne', que le causó la necrosis de músculos.
Aquel día le hicieron varios cortes en la mano, pero la infección se propagó rápidamente a todo el brazo, dejándoselo abierto para controlar su avance sin poder hacer nada por pararla.
Reclaman que se considere accidente laboral
Hoy se ha conocido que este brigada forestal está contratado como trabajador fijo discontinuo, por lo que presta servicio en las llamadas 'brigadas de corta', que son grupos de profesionales que se contratan en la temporada de verano. Por este motivo, y tras estar ya más de un mes de baja, el enfermo ha cobrado la mitad de su sueldo y puede ser despedido en cualquier momento sin derecho alguno a indemnización.
La sección sindical de CC. OO. del País Valenciá reclamará a la empresa Tragsa que este incidente sea considerado accidente laboral y no enfermedad común, como se ha determinado hasta ahora, porque "independientemente de que la herida se produzca dentro o fuera del trabajo, se ha de tener en cuenta que los brigadas forestales desarrollan su labor al aire libre, en el monte o en lugares contaminantes", por lo que se trata de una actividad que "conlleva riesgos de infección".