Alar del Rey no puede ni quiere olvidar sus raíces ferroviarias y se dispone a celebrar, el próximo sábado, el 151 aniversario de la puesta en servicio del ferrocarril de Isabel II, en su tramo entre la localidad cántabra de Reinosa y la propia villa de Alar.
Los alarenses deben su gentilicio principalmente al Canal de Castilla, germen de su formación como pueblo, pero el ferrocarril, seguramente involuntario depredador del esa ingente obra de ingeniería hidraúlica del siglo XVIII, vino a darles sus años de mayor esplendor.
Por ello, no es extraño encontrar personas ya bien entradas en años y en muy distintos puntos geográficos en cuyo DNI figura la localidad alarense como su lugar de nacimiento, y en ca si todos los casos como reflejo del gran número de familias que tuvieron en Alar su lugar de residencia y de trabajo al abrigo de los cariñosamente llamados «caminos de hierro».
El pasado año, coincidiendo con el 150 del ferrocarril en Alar del Rey, el Ayuntamiento organizó numerosos altos de exaltación de dicha efemérides, incluyendo la colocación de una placa conmemorativa en la propia estación ferroviaria. Como la fiesta constituye un éxito absoluto en todos los sentidos, pues se tomó la iniciativa de no dejar pasar otras cinco décadas para celebrarla, hasta el punto de hacerla fija en la amplia oferta recreativa del pueblo de las piraguas.
Ollas ferroviarias
La programación abarcará la jornada del sábado y comenzará con la recepción de participantes del segundo concurso de ollas ferroviarias. Además, durante todo el día permanecerá abierta una exposición sobre los lazos de unión n entre el ferrocarril y el Canal de Castilla.
A partir de las 14,30 horas se servirá una comida preparada por los cocineros de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Mataporquera (Cantabria), de la Asociación de Mujeres Nacimiento del Canal de Castilla, de Alar, y de las peñas locales La Cuba y Los Alarines, además de la colaboración de otras peñas, como Lokuria, Los Fieras y Los Desmadrados. Por la tarde tendrán lugar sendos campeonatos de juegos autóctonos, juegos infantiles, una degustación de panceta preparada por la peña Gayumbos y una verbena.