La Feria Internacional de Muestras de Valladolid, que cerró ayer sus puertas a las 20.30 horas, ha sido calificada como una de las mejores de los últimos quince años por la mayoría de los expositores que han participado en esta edición conmemorativa del 75 aniversario.
La recuperación de visitantes respecto a ediciones anteriores, impulsada por el carácter gratuito de la entrada, ha sido una de las características de esta convocatoria, que cumplirá las previsiones de superar los 300.000 visitantes, según la evolución de las jornadas anteriores.
La jornada inaugural, el sábado día 6 fue la que registró la cifra más baja de asistentes, con 25.000 visitantes, mientras que el sábado 13 y el lunes 8 marcaron los puntos más altos, con 40.000 personas cada día.
Una vez que concluya esta edición, se analizarán los diferentes aspectos que conformar el perfil de la Feria. En este sentido, se valorarán las opiniones que, a través de las encuestas de satisfacción, han vertido los expositores, así como los resultados económicos que arroja esta feria, derivados del carácter gratuito de la entrada. Respecto a esta cuestión, el Comité Ejecutivo de la Feria de Valladolid decidirá en la reunión que se celebre en otoño, previsiblemente a finales del mes de octubre, sobre la continuidad o no de esta medida que ha contado con el respaldo de los visitantes y que genera opiniones diversas entre los propios expositores.
Desde la Feria de Valladolid, como organizadora de este evento, se considera que el balance es satisfactorio ya que durante estas jornadas, y pese a la crisis, los expositores han alcanzado buenos niveles de ventas, según los primeros datos facilitados por las propias empresas.
Empresas dedicadas a la venta de automóviles, por ejemplo, han afirmado que en los ocho primeros días de feria han vendido 20 unidades, una cifra importante dada la situación general del sector. Una compañía del sector servicios ha señalado que sus comerciales han realizado más de 1.400 entrevistas diarias desde el día 6 de septiembre.
En el caso de pequeñas empresas dedicadas a la venta directa de artículos, la entrada gratuita ha sido un aliciente para participar, ya que garantiza una mayor afluencia de visitantes e incrementa las opciones de negocio.
Una compañía catalana que acude a la Feria de Muestras desde hace 20 años asegura que al cierre de esta edición habrá facturado un 50% más que el año pasado. Esta empresa participa en unas 80 ferias cada año, aunque en 2008 ha limitado su presencia a unas 50, entre las que incluye Valladolid «porque siempre me ha funcionado». La trascendencia que las ferias tienen en la ciudad y su entorno es un aspecto que también valoran los expositores a la hora de elegir su calendario feria y éstos subrayan que el coste global de su participación se distribuye al cincuenta por ciento entre el recinto y la ciudad, fundamentalmente en alojamiento y restauración.