Muchos le conocen por su extensa carrera en el mundo de la televisión. Otros, por su holgada trayectoria en el universo del teatro y el cine. Pero lo único que no le hace pasar desapercibido es, sin duda, su embriagadora simpatía. Un galán del que ahora se puede disfrutar en los escenarios con la obra del director cómico de teatro Eloy Arenas, 'Mujer busca hombre que aún no existe'.
-Sus primeros pasos como actor fueron en salas experimentales. Y de ahí evolucionó a una prolífica carrera que ha incluido películas, series de televisión, el sorteo del telecupón, programas semanales, telenovelas, realities... y teatro. ¿Con qué se queda de todo?
-Hay que quedarse siempre con todo, ya que la vida tiene sus etapas. Yo estoy ahora con teatro, porque intervengo en las obras que produzco. Pero también estoy metido en otras cosas.
-En el telecupón, que presentaba junto a Silvia Marsó, entraban en directo. ¿Alguna anécdota curiosa de estar en el aire?
-Hay una graciosísima. Un día presentaba Silvia, y al siguiente yo. Ese día me tocaba a mí y no sabía si decir 'Buenas noches, bienvenidos' o 'Buenas noches, un saludo'. Bueno, al final dije, 'Ya me saldrá algo'. Comienza el programa y solté 'Buenas noches, un salido en nombre de la Once'. Ni Silvia, ni ningún miembro del equipo, pudo continuar hasta la publicidad porque estaban partidos de la risa y me tuve que tragar todo el sorteo yo solo.
-¿Qué diferencias principales ve entre el cine, teatro y televisión?
-El teatro es el hecho natural de la interpretación. El resto de las modalidades dependen de él. El teatro, sin duda, es la esencia, tener ahí a la persona en vivo. El cine en España pasa, además, un mal momento. Pero este país cuenta con muy buenos actores y pronto volverá a sus orígenes.
-Usted ha trabajado con estrellas de la gran pantalla como Lina Morgan, Norma Duval, Arantxa del Sol, ¿mantiene una estrecha relación con alguna de ellas en especial?
-Siempre me he llevado muy bien con todas mis compañeras. Hubo una época que me ponían unas señoras maravillosas al lado o me ponían a mí al lado de ellas. Conservo con la mayoría una gran amistad que mantengo, aunque hay algunas que viven fuera de Madrid o de España. En todo caso, siempre te queda el recuerdo de esos años que fueron muy divertidos.
-Su trayectoria en el teatro también ha sido muy prolífica con obras como 'Sólo para mujeres' o 'El amor es un potro desbocado'. Esta última obra 'Mujer busca hombre que aún no existe' parece ir en la misma línea. ¿Le eligen a usted para este tipo de papeles?
-No tienen que ver unas con otras. Además, en el fondo, las temáticas siempre son las mismas. Si pones cualquier cedé de música ves que hablan todos de amor. Lo que diferencia a unos de otros es quien los escribe y quien los interpreta.
-Su compañera en la obra, Diana Lázaro, destaca de usted que es un galán con humor, a lo Cary Grant. ¿Se considera usted así?
-Se ve que Diana me quiere mucho. Yo no me veo, ni me reconozco a mí mismo encima de un escenario. Mi voz en una grabación me horroriza, tampoco me gusta que me enseñen cintas en las que salgo. Si lo dice ella es porque es maravillosa.
-¿Es un seductor nato o le gusta que le seduzcan?
-Me gusta seducir, es mucho más divertido. El juego de la seducción es uno de los grandes inventos del ser humano en toda su historia, y lo estamos haciendo continuamente. Ahora mismo, yo te estoy seduciendo contestando como yo quiero y tú a mí preguntando de una forma concreta para que te conteste.
-La sinopsis de la obra centra el conflicto de la pareja cuando Natalia busca su propio espacio dentro de la relación. Su personaje, Jorge, entiende esta situación como una 'pérdida de poder'. ¿Se identifica con su personaje?
-En absoluto, no tiene nada que ver. Eloy Arenas es un director sabio y perfiló a ese personaje para que la obra tuviera razón de ser. Yo creo que no me parezco en nada, aunque existe ese tipo de hombre.
-¿Cuál cree que es la llave para compaginar el amor con la realización personal?
-Existe. Consiste en respetar a la persona con la que convives. Ni imponerte ni creerte más que tu pareja por ganar más o tener una mayor formación. Llevo 22 años casado, y con respeto la pareja funciona.
-¿Cree que en la sociedad actual persiste aún una camuflada cultura machista?
-Sí, claro que la hay. Fomentado sobre todo por las mujeres, porque si no, no tendrían con quien meterse. Luego a ellas les gustan lo más malos y el más chulo de todos, ellas lo fomentan. El hombre es machista por naturaleza y porque está creado así por la mujer.
-Esta obra es el último trabajo del veterano del mundo del humor, Eloy Arenas, ¿cómo se trata un tema tan controvertido desde la comedia? ¿La gente se ríe?
-Esto no es un drama, es una exquisita comedia de teatro. Eloy es un gran sabio que sabe extraer los problemas de la sociedad adornados con humor. Es una comedia y la gente se ríe. La semana pasada estuvimos en Palencia, que tiene fama de ser un público duro, y se han reído... mucho.
-Esta obra trata de temas con los que la gente se identifica fácilmente. ¿Qué asuntos toca este trabajo?
-Todos los temas que trata Eloy, que es el padre de la criatura. Nosotros somos más emocionales y menos intelectuales que los escritores. Se trata de reflejar los problemas de las parejas actuales, desde la perspectiva del humor.
-¿Su próximo proyecto será de cine, televisión o volveremos a verlo en un escenario?
-A poder ser en un escenario de teatro, y en breve.