David Lozano es educador social y lleva más de ocho años trabajando en centros de acción social. Junto a él otros tres profesionales son los encargados del área de animación comunitaria, una de las más amplias de los servicios sociales y que trabajan con todo tipo de colectivos.
-¿Cómo valora los cursos de formación para el voluntariado?
-Empezamos con estos cursos hace más de ocho años pero eran jornadas más largas y vimos que no funcionada porque el voluntario busca dedicar un rato. Por ello, el año pasado se cambió y se hicieron seminarios de algo más de tres horas y el curso formativo. Además son temas que nos han propuesto los propios miembros de las entidades. Son necesarios y útiles.
-¿Por qué el tema de la intervención educativa?
-Está de moda y hay que apoyar este trabajo. Hay que dar respaldo a esta demanda y sobre todo formar a las personas interesadas. Dentro de la intervención se trata el tema de la interculturalidad en la escuela y luego también a los menores con delitos para saber como intervenir con ellos. Además se van a tratar temas cono los trastornos alimenticios y el envejecimiento saludable que también interesan mucho.
-¿En que medida es útil esta formación complementaria?
-La materia del curso es básica. Hay mucha gente sin recursos que necesita apoyos y en esta intervención tienen que convivir todos. Es un gran servicio porque se pretende que los chicos tengan un ambiente para el estudio. Estos voluntarios son gente con formación de carácter educativa y estas iniciativas se están realizando por toda la ciudad.
-¿Cuál es el colectivo que demanda más servicios?
-Como es sabido en Zamora abunda la gente mayor y estos participan muchísimo en todo lo que se lleva a cabo. Demandan muchas cosas pero hay veces que no se puede generar una dependencia de los servicios sociales ya que no son un centro de día. Aún así llevamos a cabo muchas actividades como talleres para la memoria.
-¿Es más fácil enganchar a este colectivo que a los más jóvenes?
-Sí, los chicos de entre 14 y 18 años son los de mayor riesgo y más complicada. Aún así hemos llevado a cabo programas de cultura urbana pero cuesta engancharlo. Lo hacemos a través de las instituciones que suelen funcionar muy bien y todo lo que se les plantea tiene una buena aceptación.
-El año pasado se consiguió hacer llegar estos cursos a más de 200 personas, ¿hay muchos voluntarios en Zamora?
-A nivel de voluntarios constantes hay pocos. Cada entidad suele contar con cinco o seis. Tienen más protagonismo en eventos puntuales cuando se necesita refuerzo. Buscas más la calidad en ellos que la cantidad porque sino no se podría trabajar bien. Si hay dos voluntarios por un profesional es una buena fórmula porque se puede coordinar mejor ya que día a día se trabaja con grupos más minoritarios.
-¿Llegar a 5.000 personas es un buen número o hay cosas por hacer?
-Hombre para mi es un buen número. Es gente de todas las edades. Aún así siempre queda mucho por hacer. El problema es que la gente espero sólo recibir y también deberían ser generadores de actividades. También que los jóvenes se plantearan lo que en realidad quieren hacer y que pasen de receptores a generadores.
-¿Cuál debe ser el perfil del voluntario?
-Que tenga formación y que esté resuelta su vida personal a nivel económico para que busque la satisfacción en la necesidad de ayudar a los demás. Además el voluntario no debe de quitar trabajo sino generarlo. Asimismo tiene que ser una persona que se informe sobre el trabajo que va a realizar y que tenga inquietudes. En definitiva, tener claro hacia donde va a orientar su voluntariado aunque sólo vaya a dedicar una hora al mes.
-¿Cómo es un día normal en el CEAS sur?
-Nosotros recibimos aquí a la gente y tratamos dos vertientes. Por un lado la animación comunitaria que es la parte en la que hay que estar detrás de la gente, los colegios y las asociaciones. Por otro lado el trabajo social con los participantes del CEAS. Además hay mucho trabajo de teléfono para localizar a los participantes de las actividades y ponernos en contactos con las familias también. Ahora mismo estamos llevando a cabo un programa de educación de adultos para el colé activo gitano. Es una labor de información y creación.