En la camiseta ponía Medunjanin. En el primer partido de Liga, si va convocado, será Haris. Para facilitar las cosas. El jugador, de entrada, es todo amabilidad y buena disposición. Llevaba desde el lunes alojado en el Tryp Sofía, y en cuanto se cerró la operación se enfundó el chándal y se puso a entrenar con el resto de los compañeros. Para él, el lapso de tiempo entre el partido contra el Villarreal y su contratación ha sido como un fin de semana de asueto. Así se desprende de su respuesta a la pregunta de si cree que está en condiciones de ir convocado a Montjuic. «Espero que sí, pero el que tiene la última palabra es el entrenador, no he entrenado el lunes y es importante entrenar toda la semana».
Para continuar con el tono afable, admitió que debe mejorar en el aspecto defensivo, el único pero, junto al del idioma, que le puso Mendilibar. «Es verdad, necesito ser más agresivo. Lo que más me gusta es jugar, tocar, pero en este tipo de fútbol, en Primera División, tienes que ser más fuerte», confesó.
En una rueda de prensa en inglés, con traductor, el bosnio-holandés dejó entrever su ilusión por jugar en la liga española. ««Es un sueño para mí jugar en España porque cuando era joven uno de mis sueños era venir a jugar a la Liga española y es como un sueño hecho realidad», dijo. Tendrá tiempo de cumplirlo. Ha firmado por tres temporadas, con una cláusula de rescisión de seis millones de euros.
En los doce días transcurridos desde su primer entrenamiento con el Real Valladolid, Haris Medunjanin ha tenido tiempo de ponerse al día. «El Valladolid juega un 4-2-3-1 y dentro de este sistema yo he estado jugando en el centro del campo en la izquierda, pero como media punta por detrás de los delanteros también me encuentro muy cómodo», explicó. Y se marcó un reto. «El año pasado quedaron decimoquintos y espero que este año se pueda mejorar y nos clasifiquemos en torno al décimo puesto», animó.
Un fichaje peculiar
Roberto Olabe ya conocía al jugador antes de viajar a Holanda.Sin embargo, verle en acción en un torneo internacional en su país fue clave para intentar su fichaje. «Haris es un jugador internacional, ya ha jugado en la sub 21, pero jugó ese torneo y tuvimos la oportunidad de conocer a su madre, a su entorno, y de realizar algún movimiento. El chico estuvo dispuesto a pasar un periodo de prueba, lo que no es demasiado normal, el míster dijo que por qué no y esta ha sido la consecuencia». Haris explicó ayer que cuando cogió el vuelo de vuelta a Holanda tras jugar en El Madrigal ya sabía que sería blanquivioleta. «Después del partido contra el Villarreal Roberto Olabe habló conmigo y me dijo que tenían interés en que firmara aquí y que estuviera tranquilo que empezarían las negociaciones».
Con su planta espigada y su zurda, el nuevo centrocampista del Valladolid espera convencer de sus cualidades al fútbol español. «Tengo que probarme que soy capaz de jugar al fútbol aquí en Primera División».