Según el alcalde de Navarredonda, José Manuel Garabato, sucedió la semana pasada en la finca de Navarquita.
Los ganaderos se quejan, sin embargo, de que los ataques al ganado son cada vez más habituales, según explicó el secretario provincial de la UPA, Ignacio Senovilla, "la normativa obliga a quemar los cadáveres que antes se comían los buitres y éstos buscan alimentos".







