Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Portada

21.07.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Los biocarburantes son un producto con futuro. El Plan de Energías Renovables 2005-2010 contempla que en ese último año el 5,83% de los combustibles que dispensarán los surtidores sean biodiésel o bioetanol. Los cálculos estimativos sitúan en 1,3 millones de hectáreas la superficie que en España se debería destinar a cultivos energéticos para hacer frente a la demanda de materia prima de las fábricas de biocombustibles. El 30% de estos sembrados serían de colza para biodiésel y el 70% restante vería crecer cereales para el bioetanol.
Doble cara
El cultivo de estas variedades con destino a los depósitos de combustibles tiene una cara amable de lucha contra el efecto invernadero y de alternativa económica para los agricultores españoles y de Castilla y León, pero guarda también un efecto perverso a nivel mundial del que se ha hecho eco hasta la ONU. El organismo internacional alerta sobre el incremento de la pobreza, el hambre y la polución, lastres que se empiezan a dejar notar en países como México, donde se ha desviado el maíz, cultivo que requiere un importante gasto de agua y con el que elaboraban las tortas (alimento básico en ese país), a las plantas de bioetanol, con el consiguiente aumento del precio de este alimento.
Los expertos de la ONU temen que la industria bioenergética provoque un desequilibrio en el abastecimiento alimentario al destinarse tierras, agua y otros recursos a los biocombustibles del futuro.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Consejo de Gobierno
más videos [+]
Consejo de Gobierno
Vocento
SarenetRSS