
Imagen de archivo de Fernando Silva Sande, es dirigente de los GRAPO.
¿Quién era el jefe?
El tribunal se basa en el testimonio incriminatorio que realizó Vázquez Bautista ante la policía y el juez de instrucción, aunque Silva Sande negaba ser en esa época dirigente de los GRAPO -aunque sí militante- y por tanto no podía ordenar nada.
A esta prueba declaracional, los magistrados unen la otra pericial practicada durante el juicio, que acredita que en la vivienda que Silva Sande ocupaba antes de su detención se encontró la pistola semiautomática marca Star que fue utilizada en este asesinato.
Vázquez Bautista justifica sus declaraciones inculpatorias ante la Policía al hecho de sufrir malos tratos por parte de ésta: "Después de mi detención me hubiese comido hasta la muerte de Manolete", aseguró. Ahora declara que él era el "único responsable" de su comando, y que el acusado no le dio ninguna orden, además de que los miembros de los GRAPO no se conocían entre ellos y que recibían las órdenes "por teléfono".
El móvil del crimen fue que Muñoz dirigía a los galenos que se encargaban de alimentar a los presos del GRAPO en huelga de hambre
La Audiencia cree probado que Silva Sande dio la orden del asesinato, aunque el condenado alega que sólo era militante, no mando de la banda
Según el fallo, otros dos miembros del grupo terrorista acudieron a la consulta del médico en Zaragoza y lo tirotearon
El tribunal se basa en un testimonio inculpatorio de uno de los dos autores materiales de los hechos, que ahora se retracta de sus palabras
La Audiencia Nacional ha condenado a 30 años de prisión al ex dirigente de los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) Fernando Silva Sande por ordenar el asesinato en 1990 del médico José Ramón Muñoz, uno de los doctores que se encargaban de la alimentación de los presos de esa banda terrorista en huelga de hambre.
En la sentencia, que se ha hecho pública hoy, el tribunal que le juzgó el pasado 22 de junio establece también que el terrorista deberá pagar a la familia del médico una indemnización de 400.000 euros. Silva Sande ya había sido condenado anteriormente a
28 años de prisión, por el secuestro del industrial Publio Cordón.
De acuerdo con el fallo, Silva Sande viajó a Logroño en marzo de 1990 para entrevistarse con los ya condenados por estos hechos María Jesús Romero Vega y Guillermo Vázquez Bautista, a quienes ordenó desplazarse a Zaragoza para matar a alguno de los doctores que tenía encomendado el cuidado de los miembros de la banda encarcelados y en huelga de hambre.
De hecho, el tribunal condena a Silva Sande por un delito de asesinato en calidad de autor por inducción a partir del testimonio incriminatorio que realizó Vázquez Bautista ante la policía y el juez de instrucción, de la que ahora se retracta (ver ficha).
Ya en Zaragoza, Romero y Vázquez decidieron asesinar a José Ramón Muñoz porque era el jefe del equipo y el atentado resultaba más fácil. El 27 de marzo de 1990 acudieron a su consulta en el paseo de la Constitución de Zaragoza, donde Vázquez le disparó a la cabeza y le causó la muerte inmediata.
Más sentencias
En otra sentencia, la Audiencia Nacional ha condenado a once años de prisión a cada uno de los tres dirigentes del GRAPO, Juan García, Carmen Cayetano y María Aranzazu Díaz, por los delitos de pertenencia a banda armada y falsedad documental con finalidad terrorista.
Los tres, que fueron detenidos el 9 de julio de 2006 en Reus (Tarragona), fueron juzgados el pasado 29 de mayo en una vista en la que los guardias civiles que testificaron coincidieron con el fiscal en que eran dirigentes de la rama política de los GRAPO, según los documentos intervenidos en su domicilio.