
PROYECTO SOLIDARIO
«Todos están instruidos en la misma piscina y han aprobado el curso de natación», bromeaba por el altavoz Julia del Valle, de la Red, mientras la gente corría para inscribirse en la carrera. «Quiero un pato que se llame Guillermo», dijo Esther Gómez a última hora para colaborar con un animalito de igual nombre que su hijo.
Minutos antes de dar comienzo la competición, en la que este año no había ganadores -se trataba de una suelta de los patos para evitar aglomeraciones a la hora de recogerlos-, el grupo de percusión brasileña La Torzida amenizó la mañana.
A la altura de la calle Templarios, en el Esgueva, ya estaba lista la red, para evitar que se escapasen los patos y los miembros de las asociaciones de Pajarillos encargados de sacarlos del chapuzón, «que son de plástico y no es cuestión de contaminar», explicaron. Con todos juntos en sus cajas, llegó el momento de lanzarlos al río, que este año baja mucho más crecido que el anterior por las últimas lluvias. No sabían cuál era el suyo, pero todos gritaban a su pato, cada uno con un nombre distinto. En apenas dos minutos llegaron a la meta.
«Ahora, a ponerlo en el mueble bar», explicó Asunción Herranz tras recoger su patito de goma. Cuac, adoptado por Natalia, de tres años, servirá «para jugar en la bañera». «Este año ha estado mejor organizado a la hora de recoger los patos», apuntaron sus padres. Los que llegaron tarde y no pudieron hacerse con uno de ellos aportaron también dinero. Como decía Amaya Outeiral, con sus hijos Daniel y Ángela, «es por una buena causa y los niños se lo pasan muy bien, están encantados».
María José Larena, presidenta de la Asociación de Vecinos La Unión, aseguró que el año que viene irán a por la tercera carrera, ya que «es una actividad que genera participación e ilusión, además de ser por una buena causa». La iniciativa también sirve para «reivindicar el Esgueva, que costó mucho rehabilitarlo, como un espacio de encuentro de los barrios que atraviesa».
Ahora, los patitos se darán el próximo chapuzón en cada una de las casas y hogares de los 350 adoptantes que ayer participaron en la carrera.











