
Hombres y mujeres de todas las edades, aunque mayoritariamente jóvenes, tomaron las salida en torno a las 18.13 horas de la Plaza Mayor hacia la parte trasera del Teatro Calderón, donde se despojaron de sus ropas e iniciaron la marcha protesta. Sin escolta policial recorrieron durante casi media hora las calles más céntricas de Valladolid para concienciar y protestar ante el poco respeto del que gozan los usuarios de la bicicleta por la ciudad.
«Ésta es una buena forma de llamar la atención y protestar por cómo nos tratan los conductores. No nos tienen respeto y queremos concienciar a todo el mundo para que moderen la velocidad, que a nosotros nos afecta mucho más de lo que se piensan», declaró Manuel Ortiz, representante del colectivo de Cicloturistas.
Durante la protesta los ciclistas gritaban consignas como «la calle es nuestra» o «ésta es toda nuestra protección», mientras hacían sonar sus timbres en señal de protesta. «Está claro que reivindicamos el uso de la bicicleta como medio de transporte, pero también queremos protestar ante la clase política para que tomen medidas y podamos sentirnos seguros circulando por la ciudad», explicó Manuel Ortiz.
La concentración atrajo la mirada de cientos de curiosos a lo largo de todo el recorrido, sonrieron al paso de la marcha y apoyaron los motivos por los que realizaban la protesta. «Yo soy un asiduo de la bicicleta y estoy de acuerdo con este tipo de protestas. Además, al hacerlo desnudos seguro que tiene más repercusión y así se hacen oir mucho más», comentó Eugenio Gómez.
Esta concentración se ha llevado a cabo en multitud de ciudades a lo largo de España cosechando también gran éxito de participación, que se ha visto favorecido por el buen tiempo que ha reinado a lo largo de todo el sábado. «El año pasado nos llovió, pero éste todo ha ido mucho mejor», concluyó Manuel Ortiz.












