
Almuiña explicó los difíciles comienzos de la titulación periodística en Valladolid y, entre otros objetivos para las futuras promociones, anunció que el curso de doctorado comenzará el próximo año y que los planes de estudio se acomodarán paulatinamente a las nuevas demandas del siglo XXI.
Después de Almuiña, fue el turno de los dos estudiantes que, en representación del resto de alumnos, recordaron los buenos y malos momentos que han pasado juntos durante estos años de carrera. María Junquera y Jorge Santo Tomás provocaron las sonrisas entre sus compañeros y las miradas cómplices de los profesores cuando echaron la vista atrás para rememorar una práctica imposible, las cinco uvedobles o, entre otras cosas, las fiestas que ya pertenecen a su vida de estudiantes. En medio de un discurso divertido y a ratos melancólico, no dejaron pasar la ocasión para reivindicar algunas deficiencias propias de una facultad que no ha hecho más que comenzar a andar; a la que todavía le queda toda una vida por delante.
Después, un vídeo musical con fotografías de los hechos más destacados de los universitarios hizo que algún corazón se oprimiese más de la cuenta por la emoción y el recuerdo de tantas cosas que ya han pasado y que, desde ayer y para siempre, sólo permanecerán en el recuerdo.
Después fue el turno del decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Luis Santos, que reconoció que «la licenciatura en Periodismo era un hijo muy deseado».
Justo antes de la imposición de becas a los 96 estudiantes que asistieron al acto de graduación, Juan José Laborda, ex presidente del Senado, impartió una clase magistral sobre el 'Periodismo, Derecho del individuo, libertad de prensa y competencias'. En el discurso, el bilbaíno animó a los futuros informadores a desempeñar con dignidad una profesión «especial» y les recordó, entre otras cosas, que «sin libertad de expresión no hay democracia», o que «los hechos son sagrados; los comentarios libres».
La secretaria de la Facultad, María Luisa Martínez, fue la encargada de nombrar uno a uno a los estudiantes del último curso para que subiesen a recibir la beca. Los aplausos se mezclaron con los 'flashes' incesantes de familiares contentos y con el griterío de los amigos de los protagonistas.
Evaristo Abril dio por concluido el acto, no sin antes asegurar que «poco a poco vamos a conseguir más medios y recursos», y advirtió a los futuros licenciados de que «éste no es más que vuestro punto de partida. Ahora tenéis 40 años apasionantes por delante para trabajar y tener como centro de vuestra labor la libertad de expresión y el derecho a la información».
La época más feliz
Ayer, 96 alumnos de Periodismo recibieron una beca que simboliza el final de una carrera universitaria. Pero desde ayer y para siempre, seguro que los becados recordarán con melancolía cómo una tarde de mayo celebraron con entusiasmo el final de, en palabras del propio rector, «la época más feliz de la vida».











