
DE INTERÉS
Ahí en medio queda un territorio que a algunos sonará por la fama de sus patatas y a otros por ir incrustado en el apellido de la mística más renombrada, Santa Teresa de Jesús, bautizada en 1515 como Teresa Cepeda y Ahumada. Dicen algunos estudiosos que los antepasados de la santa procedían de esta comarca leonesa donde es posible que tuvieran hasta castillo. Una de las corrientes principales que recorren el territorio de norte a sur es la que forma el río Tuerto, que fluye por aquí hacia Astorga para luego continuar regando muchos kilómetros de fértiles riberas antes de fundirse con el Órbigo muy cerca de La Bañeza.
Por su vera, en un bonito tramo del curso alto del río Tuerto, discurre el paseo señalizado conocido como "La laguna Gallega". El trazado, que dibuja un recorrido circular de 17 kilómetros, permite, además, enlazar un valioso muestrario de los paisajes más representativos de la comarca: pinares, páramos cerealistas, riberas frescas, robledal y una valiosa laguna estacional que en el pasado fue importante alto en el camino para los rebaños sedientos que subían hacia los pastos verdes de las inminentes montañas leonesas, visibles con contundencia durante buena parte del paseo.
Su inicio se localiza en el panel informativo ubicado junto a la gasolinera de Villamejil, en el cruce que conduce desde la carretera principal hacia la parte vieja del pueblo. En ese cruce, por el ramal que sube hacia la zona conocida como Los Chanos, comienza la caminata para, a pocos metros del inicio pero ya con una buena vista de la ribera y el pueblo, desviarse por un camino hacia la izquierda entre arbustos y retamas. Un kilómetro más adelante, el camino gira de manera decidido hacia la izquierda para avanzar, por lo alto del páramo, en dirección a Castrillo de Cepeda. Al llegar a su altura, pero sin descender hacia él, el paseo se desvía hacia la derecha durante unos pocos metros por una pista de tierra para después volver a desviarse hacia la izquierda. Algo más de un kilómetro más adelante aparece, a la derecha de la pista agrícola el cerco herboso que delata la ubicación de la laguna Gallega.
Aguas otoñales
Este charco estacional que, sin entradas de arroyos ni desagües se llena sólo con el agua de las lluvias otoñales y se agosta durante el verano, fue motivo de disputa entre los pueblos de Sueros y Castrillo hasta que los jueces dieron su custodia a los vecinos de Sueros. En su momento de máximo esplendor la balsa de agua puede llegar a ocupar casi cinco hectáreas, convirtiéndose entonces en el sustento de una variada comunidad faunística que tiene en el enclave un importante refugio en el que alimentarse y beber.
El paso por Sueros de Cepeda, donde se llega sin pérdida siguiendo la señalización, marca el encuentro con el río Tuerto en el lugar donde en otro tiempo se localizó un batán para golpear lino.
Desde ese punto, el paseo inicia el regreso hacia Villamejil transitando por la orilla derecha del río, abundante en choperas y sombras. Una señal rota al llegar a Castrillo de Cepeda, impide ver con claridad que no hace falta entrar en el pueblo. Basta seguir por la misma orilla hasta Villamejil, donde tras llegar al cámping y buscar la iglesia, finaliza un viaje que también puede hacerse en bicicleta. info@javierprietogallego.com








