Estas votaciones, en las que Gobierno y oposición han dado a sus diputados la posibilidad de votar según su conciencia, forman parte de la fase final de la tramitación de la ley de Fertilización Humana y Embriología, que modifica algunos aspectos de la ley que se aprobó inicialmente en 1990.
Experimentos con híbridos se han realizado ya en Estados Unidos o en China. Y también en Reino Unido, donde se ha autorizado uno, pero se ha demorado la autorización a otros para que hubiese un debate público. La ley del Gobierno es el cierre de esa discusión.
La creación de embriones híbridos se logra, por ejemplo, mediante la inserción de ADN humano en un huevo de vaca o de conejo, por ejemplo, al que se le ha quitado el núcleo. Esos embriones serían humanos en más del 99% y contendrían una pequeña cantidad de ADN del animal en las mitocondrias del citoplasma, que es el líquido entre el núcleo y la membrana.
Modificación genética
También se puede crear mediante la fertilización de un huevo humano por esperma animal, o viceversa, lo que daría un híbrido al 50%; mediante la adición de una célula de un embrión animal a un embrión humano; o la modificación genética de un embrión humano para que contenga pequeñas cantidades de ADN de algún animal.








