
«Nos han expuesto cómo han sido los precedentes del tema y, a partir de ahí, hemos hablado nosotros y la determinación que hemos tomado es no jugar el partido de Béjar porque no estamos anímicamente para jugar después de todo esto», afirmó Chuchi Macón a pie de campo, tras charlar unos minutos con el resto de los jugadores 'tomateros'. «Pensamos que hasta podría ser perjudicial para el equipo en estas condiciones, siendo un partido tan importante», añadió.
En cuanto al resto de los jugadores y al propio técnico, Adolfo Redondo, Macón apuntó que «ellos querían que siguiéramos pero entienden que esto nos ha afectado mucho, como es lógico» y recalcó que «nos hemos sentido muy arropados por nuestros compañeros y también por el míster, a quien le gustaría contar con nosotros pero que también respeta nuestra decisión».
Influencias
Por su parte, Miguel Pérez valoró la reunión con los responsables del club, indicando que «ha sido más o menos como nos esperábamos». En este sentido, comentó que «creo la explicación que nos han dado y ahora veo todavía mejor de dónde ha partido todo, porque está claro que ha habido tres o cuatro personas que han querido influir maliciosamente en el presidente, que la final tomó una decisión drástica e injustificada».
Por su parte, Pali opinó que «el presidente se dejó llevar y, en vista del revuelo que se montó, quiso dar marcha atrás y lo entendemos pero nosotros ya nos hemos sentido lastimados y por eso decidimos no jugar más con el equipo». Asimismo, el delantero pucelano del conjunto rojiazul reconoció que «nos gustaría ayudar a los compañeros y terminar lo que hemos empezado y por lo que tanto hemos luchado pero no nos vemos con ánimo».





