El secretario general de la sección sindical del BBVA, Mariano Carranza, lamentó ayer que «la respuesta del banco ha sido decirnos que los cuchillos que están expuestos dentro del patio de operaciones y junto a la caja están protegidos por una caja de metacrilato que se puede levantar con facilidad». De ahí que el portavoz de los operarios haya transmitido su queja por la falta de seguridad que supone la presencia de las cajas de cuchillos en sucursales con uno o dos trabajadores que carecen de almacén al subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo.
«Tener unos cuchillos de esas dimensiones junto a la caja es como una invitación para que los atracadores se sirvan ellos mismos», concluye Carranza.











