Tal como hizo notar ayer Carlos Fernández Carriedo, el proyecto ha cumplido ya el trámite de información pública, tanto la autorización ambiental como el estudio de impacto, que no recibieron ninguna alegación. Sí la hubo en el plazo de exposición en el Ayuntamiento de Fresno, cuando el propietario de una explotación porcina solicitó medidas para atenuar los efectos en su granja, dada la proximidad de la planta. La alegación se resolvió y la declaración de impacto ambiental se hizo pública en marzo del 2006. En julio se publicó la Orden por la que se concede la autorización ambiental.









