
La manifestación partió poco después de las 12 de San Millán y su paso lo anunciaban las banderas y el murmullo de los asistentes, que avanzaban a paso tranquilo, sin cantar a coro eslogan alguno. Después de mezclarse casi con los turistas que paseaban por la Calle Real, en la Plaza Mayor los manifestantes se situaron en semicírculo en el lado soleado del quiosco de música, desde donde una sindicalista leyó el manifiesto del Primero de Mayo.
Avances sociales
El documento reclama avances en la calidad del empleo, además de la negociación de un convenio marco en la región. En otro apartado, manifiesta «el más absoluto rechazo» al terrorismo. Pero también dedica una parte significativa a recordar la situación de Segovia, donde en el primer trimestre del año han aumentado en 505 personas (300 mujeres) las listas del paro y desde el anterior 1 de mayo «hemos sufrido una pérdida muy importante de puestos de trabajo» con las crisis de Proinserga, Cableados Segovia y Naturín.
Los sindicatos exigen a las administraciones que mantengan y construyan las infraestructuras que necesita el desarrollo de Segovia -el centro de salud del casco antiguo, aparcamientos del Hospital General, vial de acceso a la estación del AVE y comienzo inmediato de las obras del campus público- y creen que, pese a la desaceleración económica y el mal momento de la construcción, la provincia está en condiciones de generar puestos de trabajo. Así, demandan a las empresas que inviertan en medios productivos y se modernicen, y opinan que «los políticos deben ser capaces de dar un empujón a los polígonos industriales» y lograr que el AVE, la autopista, la autovía de Valladolid y el CAT sean oportunidades para crear empleo. «Ahora o nunca», apostilló Centeno.
Por la tarde, dos grupos con banderas del sindicato CGT, uno de 30 y otro de 50 personas, se manifestaron con más ruido por el centro de la ciudad.








