
Las naves para la segunda planta de aglomerado se construyeron en los años noventa para las obras de la autovía A-52, y en la actualidad también están infrautilizadas. La zona de Chanos tiene una buena comunicación hasta la autovía A-52 y la carretera nacional 525.
La empresa Ibereólica ha adquirido los terrenos con las construcciones que aún existen. El alcalde, Felipe Lubián, precisó que hay un principio de acuerdo para que el Ayuntamiento pueda ofertar suelo industrial con la construcción de un polígono para el asentamiento de empresas.
En el poblado de Chanos, se mantienen cerca de una decena de naves, que se podrán aprovechar para el asentamiento de pequeñas empresas en esta zona, como una alternativa para recuperar estos asentamientos donde ya estaba definida una estructura semi industrial, lo que evitará la recalificación de suelo en otra zona del municipio. Lubián considera que algunas de las construcciones pueden reconvertirse.
La firma Ibereólica, promotora de los parque eólicos, reservará algunas de las naves para acoger una planta de envasado de agua mineral, un proyecto en marcha desde hace más de un año, cuando se inició la toma de muestras y las analíticas sobre el agua del manantial la Carbaya. Con esta nueva fábrica, la comarca de Sanabria contará con tres de agua mineral, repartidas entre Lubián, Requejo y Calabor.
A principios del pasado año, comenzaron a realizarse los doce controles preceptivos del agua en el punto de captación, a través de un laboratorio de Cataluña. Paralelamente, la empresa llevó a cabo la inscripción del manantial en el Servicio Territorial de Industria, en el Registro de Minas.
La previsión inicial es crear una decena de puestos de trabajo y asentar población femenina, principal objetivo de la creación de empleo en esta zona.
La empresa propietaria de los parque eólicos de esa zona realizó en una primera fase la rehabilitación de varias fuentes naturales de la zona de sierra que estaban perdidas. El agua se comercializará previsiblemete bajo la marca Agua de Nieves, ya que estos manantiales afloran de los neveros de la sierra.
Multa de 600 euros
Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Duero ha denunciado a la Junta Vecinal de Lubián por lo trabajos de limpieza y acceso al manantial, y ha impuesto una multa de 600 euros. El alcalde de Lubián precisó que los trabajos que se realizaron no los ejecutó la Junta Vecinal y que se hicieron para mejorar el camino de acceso y el entorno a la zona del manantial que ahora está vallada. En todo caso, añadió, no se ha alterado ninguno de los cursos de aguas que nacen en esta zona.








