Una opinión indiscutible, seguro. Pero los que se mueven por esto de la política autonómica seguro que recuerdan que lo de «tener muy buena pinta» ya se lo adjudicaron a Jesús Quijano cuando fue candidato a la Junta en 1991 (primera mayoría absoluta del PP); a Jaime González, cuando fue cartel en 1999; y a Ángel Villalba cuando reemplazó a su paisano como aspirante al sillón presidencial en el 2003. Es de esperar que López recuerde estos casos cuando le digan que su proyecto tiene buena pinta y que pondrá en cuarentena semejante afirmación.
No obstante, un tanto inicial a favor del aspirante segoviano a líder regional: su llegada puede ser un buen revulsivo en las filas socialistas si va acompañada de la suficiente renovación. Y ésta, que constituye una palabra normalmente impronunciable en el seno de un partido, tendrá que ser una de las primeras en ser desempolvadas en el diccionario socialista regional. Por lo de la pinta.





