
La disconformidad con la forma en la que se llevan a cabo las obras, con ocupación de los bienes municipales, en lugar de pagar expropiación como al resto de propietarios, así como por el hecho de no haber clarificado en qué condiciones se puede uno sumar al proyecto en caso de admitir las obras pero no necesitar una futura conexión han hecho que la mayoría de las localidades del valle de Valverde se hayan negado a entrar inicialmente en esta mancomunidad.
Además, en la reunión se debatió la posibilidad de que las entidades menores entren a formar parte independientemente de los ayuntamientos, lo que no está previsto por ley.
El alcalde de Benavente, Saturnino Mañanes, fue elegido por unanimidad presidente de la futura mancomunidad, y seis alcaldes más -cuatro del PP, dos del PSOE y uno independiente- se integran en la comisión encargada de elaborar los estatutos.
Aurelio Tomás, vicepresidente de la Diputación, que dirigió este encuentro, anunció a su conclusión que la pretensión es que para el verano estén aprobados los estatutos y para fin de año constituido todo, puesto que para entonces Aguas del Duero tiene previsto finalizar las obras.
El vicepresidente de la institución provincial lamentó que algunos alcaldes opten por mantenerse al margen de este proyecto que él considera importante para todos y recordó que si hace unos años sólo Benavente tenía problemas de abastecimiento, han ido surgiendo carencias en otras localidades.
Curiosamente, tres municipios con agua contaminada, como son Arcos, Villabrázaro y Pobladura, no se suman al proyecto.








