Este registro, regulado por orden de la Consejería de Sanidad de 3 de abril publicado ayer en el Boletín de Castilla y León, se implantará en cada una de las nueve provincias de la comunidad y estará adscrito a la Dirección General de Salud Pública e Investigación, Desarrollo e Innovación.
El registro y su correspondiente fichero automatizado de datos se presentan como instrumentos de estadística rápida y planificación de la atención al recién nacido desde la perspectiva de la salud pública. El fin de este instrumento es de gestión y control sanitario e investigación epidemiológica, entre otros.











