
DONACIÓN DE SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL
Para una extracción pública y un traslado y almacenamiento privado, los hospitales firman un acuerdo de trazabilidad con una banco privado.
La futura madre interesada en este proceso deberá ponerse en contacto con la empresa que se encarga del transporte, pruebas del laboratorio y almacenamiento y que también le facilitará el equipo que debe llevar al hospital el día del parto. Según explica Tomás Criado, director de Desarrollo de Negocio de Crio-Cord, la interesada debe ponerse en contacto con la empresa que le facilitará datos y el equipo para la toma de sangre. Así, en el caso de Crio-Cord, este banco le enviará su material particular, un equipo con información y la bolsa para la recogida, que es similar a las utilizadas para la transfusión normal de sangre, y que deberá llevar el día del parto al hospital. El ginecólogo extraerá la sangre, la introducirá directamente en esta bolsa y un equipo de transporte rápido se encargará de su traslado a un banco privado europeo. Concretamente, entre semana es DHL quien se encarga de llevar la muestra y la agencia Espress lo hace en fin de semana. Ambas contratadas por Crio-Cord, son avisadas para la recogida por la propia interesada llegado el momento. No obstante, el 'kit' facilita los números de teléfono y la información precisa sobre el funcionamiento de este proceso.
Crio-Cord atiende las demandas a través de su página web (www.crio-cord.com) o del teléfono (902 430 640). Esta empresa, implantada en España en el 2003, trabaja con Bélgica y Holanda, fundamentalmente, aunque también tiene acuerdos con centros alemanes. La sangre llega entre 24 y 48 horas como máximo al laboratorio privado europeo donde se realizan las pertinentes determinaciones. En definitiva, explica Tomás Criado, «se trata de evaluar su calidad y estado y si tiene células madre suficientes para futuros tratamientos». En el caso de ser válido, el banco procede a su congelación y conservación.
La embarazada debe solicitar con tiempo al hospital, a través del ginecólogo o directamente, su voluntad respecto a la extracción, porque es necesaria, entre otras cuestiones, la revisión de su historial clínico, dado que un simple tatuaje puede afectar a la calidad de la donación.
El equipo que Crio-Cord manda a la futura madre un 'kit' que consta de una caja de poliespán con la documentación completa, incluida la legislación al respecto, y una bolsa que lleva dentro un anticoagulante que se colocará «entre otras dos con un gel especial que mantiene la sangre a una temperatura constante, por lo que no hace falta nevera», explica el responsable de esta empresa.
La cesión a un banco privado español significa que la sangre entra en la red general para el empleo de la misma por parte de cualquier persona que la necesite y no puede acceder a la misma quien lo donó. Es altruista y gratuito. Cuando unos padres quieren guardar su muestra solamente para uso de sus hijos, han de recurrir necesariamente a un banco privado y en el extranjero porque la legislación española prohíbe el uso predeterminado, salvo en los excepcionales casos de donación para uso alogénico emparentado, es decir, para un familiar con determinada enfermedad -es habitual la leucemia-, ya en el momento de extraerse la muestra.
Los bancos privados españoles tienen, por lo tanto, poca demanda, dado que no pueden ofrecer ventajas frente a los públicos. En cambio, los de fuera del país están autorizados al almacenamiento de este material para uso exclusivo de sus titulares, que son los padres hasta que el interesado es mayor de edad, de ahí que muchas personas recurran a ellos. No obstante, solamente si son europeos, dada la libre circulación de materiales, puede recurrirse a la sangre y trasladarla a España para un tratamiento determinado. Si el banco privado escogido está fuera de la comunidad europea, como los de EE. UU., llegado el caso habría que trasladar al paciente a este país, según explica Tomás Criado.
1.375 euros
El precio con Crio-Cord es de 350 euros iniciales que incluyen el transporte y las pruebas de laboratorio. Una vez finalizada esta fase, y si el cordón es válido, se procede a su congelación y los titulares deben pagar otros 1.025 euros. En otras empresas el precio oscila entre 1.500 y 2.000 euros y suman cuotas anuales de 70 ó 100 euros. En el caso de que el parto no se produzca finalmente por alguna causa en el hospital autorizado -que el niño nazca en casa por una urgencia, o que termine en una cesárea, lo cual excluye la extracción-, el precio se reduce a los gastos ocasionados hasta el momento, que son cien euros.
La experiencia en el almacenamiento y uso de la sangre de cordón umbilical se remonta a veinte años. De ahí, que se hable de dos décadas para la caducidad, pero realmente las células podrían tener uso con posterioridad.











