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Cultura

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Palabras anónimas
03.04.08 -

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Palabras anónimas
Ana Sánchez, delante de una de sus 'Reflexiones'. / MIGUEL Á. SANTOS
Las 'Reflexiones' que Ana Sánchez muestra en Valladolid son 'collages' hechos desde el 2007 hasta ahora con papel impreso, mediante técnicas gráficas digitales y serigrafiado industrial. Toda la serie, con obras de diferentes formatos, tiene un único protagonista, las palabras y, sobre todo, las letras con que están creadas. Sin embargo, dispuestas en los cuadros, con distintas combinaciones, ofrecen un sutil contraste entre fondo y forma. Porque lo primero que llama la atención del espectador es el atrayente resultado plástico de estas obras, brillos y reflejos expresados con todas las posibles combinaciones de los grises y los plata, sólo en algunos casos rotos por la leve aparición del ocre.

La geometría domina las composiciones de esta exposición, organizada conjuntamente por la Diputación de Valladolid y la Universidad de Murcia, donde la artista ha mostrado sus 'Monólogos', contrapunto de estas 'Reflexiones'. Son rectángulos, triángulos y círculos creados por las letras dispuestas en un orden perfecto que no evita, sin embargo, la confusión deliberada que impide formar palabras con un claro significado. Crea así la artista una singular Babel, como si fuera un intento de aunar todas la lenguas del mundo o la reconstrucción de un texto del que siempre nos faltará un fragmento.

Ana Sánchez reflexiona y sus pensamientos se elevan con las palabras, se repiten hasta el infinito, se juntan y se separan. Muchas veces tienen movimiento, como juegos monotemáticos, y otras forman un friso roto por alguno de sus lados. En ocasiones, las letras crean un círculo interminable, como las ideas obsesivas de las que parece imposible salir, y en otras abren ventanas sobre los fondos o parecen escapadas de los libros.

Finalmente, hay una serie en la que las letras y las palabras van diluyéndose sobre los fondos blancos hasta desaparecer completamente.
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