
Domingo será cabeza de cartel en seis de ellas y reconoce que se ha tenido que «poner las pilas» y estudiar «a modo» para afrontar con garantías este reto que nadie más que él le exigía. El propio Domingo había programado este 'Tamerlano' en la ópera de Washington de la que es director, pero cuando supo que Antonio Moral quería programarla en el Real «me puse en contacto con él y le pedí que ajustara fechas para que pudiéramos estrenarla aquí», explica el tenor que, aparte del 'Mesías' de Händel, apenas había cantado repertorio barroco desde los inicios de su carrera en los sesenta. «Sólo conté un 'Hyppolite et Aricie' de Rameau, pero derivar después hacia Puccini, Verdi o Wagner».
«Es un papel muy exigente tanto en lo vocal como en lo dramático. Era totalmente nuevo para mí y he tenido que estudiar muy duro para ponerme a la altura del resto del reparto, que ya lo había cantado», explica Plácido Domingo horas después e haber pasado con éxito la prueba de fuego del ensayo general y cuando la cuenta atrás para el estreno, mañana, ya está en marcha. 'Bajazet', papel clave de las casi cuatro horas que dura 'Tamerlano', obliga a Plácido Domingo a cantar 55 minutos y mantenerse en escena durante casi dos horas, con siete arias «que parecen nueve» y unos recitativos «extenuantes» que son a su juicio «los que construyen un drama que en algunos momentos alcanza la intensidad de 'Otello'».
'Tamerlano' no es menos exigente con el resto del reparto, en especial con las sopranos, a las que Händel coloca al límite se su posibilidades. «Estamos en una tesitura endiablada, en una posición muy expuesta, cantando con el diapasón más alto que de costumbre, en unos agudos que, si te descuidas, te hacen parecer un gato», explica gráficamente la española Blanca del Rey, que encarnara a Asteria, hija de Bajazet, en el segundo reparto.
Su colega, la mezzo Ann Hallenberg que encarna a Tamerlano, rompe por su parte una lanza en favor del barroco. «Es hora de desmentir que se trata de una época aburrida; la prueba está este ópera en la que encontraremos amor, sexo y violencia en estado puro».








