Según Powell, Blair estaba dispuesto a convertirse en el primer líder de un gran país occidental en reunirse con los jefes de una organización terrorista, siguiendo un consejo que le dio Bill Clinton después de abandonar la Casa Blanca. «Tony ( Blair ) estaba convencido de su poder de persuasión sobre la gente. Tres o cuatro veces le indicó a Gerry Adams que le gustaría entrevistarse con el Consejo Militar del IRA», recuerda Powell.
«Gerry Adams (presidente de Sinn Féin) le dijo la primera vez: «Bueno, no estoy tan seguro de eso», y en otra ocasión le respondió: «Sí, tal vez», pero finalmente no salió nada», agrega.
Otra revelación es que Blair corrigió personalmente en su residencia campestre de Chequers el borrador de un comunicado del IRA en presencia de Adams en el 2003 y Powell redactó los borradores de varios comunicados de esa organización.





