
Entre los argumentos vecinales está la existencia, junto a las instalaciones objeto de la polémica, de una importante explotación avícola de gallinas ponedoras y un gran centro de almacenamiento y clasificación de patatas. Entienden que la planta puede incidir en el ciclo alimentario, y también en el desarrollo del futuro polígono industrial que pretende poner en marcha el Consistorio en los terrenos comunales próximos, así como la expansión del casco urbano hacia la zonas de la carretera N-601 próxima a donde se quiere instalar el citado centro. El malestar de los vecinos es compartido por los tres grupos políticos que integran la corporación municipal (PP, CI y PSOE), a la vista de la ambigüedad en el planteamiento de algunos puntos en el proyecto para la solicitud de la licencia ambiental presentado por Trasan, S. L.
Al objeto de hacer un seguimiento, la reunión acordó la creación de una comisión integrada por los siete miembros de la corporación municipal y otros tantos vecinos que se encargarán de recabar información e informar al vecindario.
Uno de los aspectos que más preocupa a los vecinos es la poca información que se aporta sobre las instalaciones y edificios donde se almacenarán los productos químicos hasta su posterior transporte al destino final.











